Tras despedirnos aquella tarde, me sentía flotar... jamás me habían besado de esa manera tan suave y perfecta... sentí que fue un beso contenido pero estuvo excelente...
¿En que momento empezó a gustarme Vlad Bathory, en Hannover o después? el asunto es que no me lo puedo sacar de la cabeza... desde hace días.
Pasados unos días no lo vi en ninguna parte y las ansias me comían como que una parte de mi necesitaba verlo fervientemente
- Helena... ¿podemos hablar?
- ah, Nienor, si dime...
- me gustaría llevarte a un lugar, tengo que decirte algo importante
- ¿te parece si vamos a Saint Lenore?
- no... vamos a otro lugar. dijo sonriendo
Nos fuimos en su auto hasta un lugar alejado de la ciudad, una especie de bosque con un claro, a la orilla de la carretera numero 35...
- tan lejos, Nienor... ¿que tramas?
Nienor me miró dulcemente y me ofreció la mano, yo se la cogí y bajamos entre los cipreses hasta el claro
allí nos sentamos en una piedra lisa y Nienor alisó su falda y añadió
- amiga, es importante para mi, traerte a este lugar... apacible, casi paradisíaco para decirte que la familia Kardec viene de una casta de destacados parasicologos...
- lo se... Allan Kardec... aun que...
- más que eso, mi familia pertenece desde el renacimiento a una orden sagrada... La noble Orden de San Miguel Arcángel
- ¿la que?
- La noble orden de san Miguel, una orden exclusiva de familias católicas apostólicas y romanas que tiene la noble misión de continuar el legado de san Miguel...
- ¿ya y cual es esa?
- exterminar demonios... los que siguieron a Lucifer y se escaparon de la redada celestial...
- ya veo... pero no es mucho lo que hacen ¿verdad?
Nienor sonrió con aflicción y tomando mi mano añadió
- lamentablemente no... hay más demonios en la tierra de los que te imaginas
- eh... ¿Nathan también forma parte de eso?
Nienor asintió mirándome pues la miraba con escepticismo y sin comprender porque era necesario ir tan lejos para contarme eso.
- Helena si no lo comprendes esta bien... pero eres una persona tan preciosa... merecías ser la primera y la única en saber esto.
- ¿o sea te veré matando demonios y cosas así a lo Buffy, la caza vampiros?
- no me verás. sabemos mantener nuestras actividades en completo hermetismo así ha perdurado la orden por años...
- ya veo... vaya demonios... ¿porque a mi?
- es que tu eres mi mejor amiga, además quiero que entres a la orden si no te intimida...
- ehm... Nienor... es demasiada presión. Y no pude evitar pensar en Stygma Corp...
- no te pido que me respondas ahora ya, ¿quieres saber un secreto?
- ¿hay más aun?
- si- añadió casi susurrando- estamos amparados por la corporación... así que no sabrán a que demonios hemos exterminado
- eso suena medio mafioso viniendo de ti Nienor...
reímos y nos mojamos los pies en la orilla del estanque...
No tenía idea que Stygma Corp atendía temas sobrenaturales... y peor aun con los católicos... no me interesaba en absoluto relacionarme con mata demonios... a decir verdad me da un poco de miedo el asunto... Nienor esta loca...
Días después de la propuesta de Nienor soñé con Vlad... era un sueño raro... porque había mucha niebla y estaba sentada en un columpio y Vlad se acerca a mi y me besa el hombro... me mira a los ojos, que eran de un amarillo intenso y no me dice nada durante todo el sueño solo me besa con pasión y luego empieza a desgarrar mi ropa entonces me muerde el cuello y sale sangre profusamente... entonces desperté bañada en sudor y con la sensación de querer verlo... no se bien porque seguía con esa intención tan ardiente de verlo y besarlo como si no existiera un mañana... mire la hora y eran las 5.29 de la mañana del sábado... se me quitó el sueño así que me vestí con unos leggins negros, una polera de Opeth mi chaqueta de cuero y mis botas... puse en mi morral mi teléfono, una botella de vodka, cigarrillos, una desert eagle y dinero... la verdad es que no sabía a donde ir, podría haberme montado en mi moto salir al mar o irme lejos, pero no... salí a pie... Astaroth quería salir conmigo se me cruzo entre las piernas y enroscó su cola en mi tobillo derecho
- No ahora precioso... - Y le acaricié el lomo, el maulló como esperando que le respondiera.
Salí a la calle, estaba fresco y aun no salia el sol, pero el cielo brillaba blanquecino. Me iba a paso raudo de mi suburbio del lado este... crucé el puente y había rocío en el pasto. Me puse a escuchar HIM mientras caminaba sin mirar atrás, mi deseo era tan ardiente como una marca al rojo vivo. El sol comenzaba a asomarse por sobre la pirámide negra... y ya estaba a metros de la escuela... decidí sentarme en una banqueta de la calle Alter y comer un poco para seguir caminando sin vacilar... hacia el sur... algo me decía que debía ir en esa dirección comencé a caminar a medida que el sol subía la brisa helaba mis mejillas y mi nariz a medida que avanzaba por la ciudad me daba cuenta de cuan poco la conocía, había un río llamado Neo Estigia... al cuál no le daban muy buena reputación... seguí por la calzada mirando el río grisáceo y vi a un grupo de skin heads cerca de un lote de casas de piedra de aspecto casi medieval... los mire de reojo
y uno de ellos me miró de manera lasciva y yo seguí caminando a paso firme... se sentían sirenas policiales cerca... definitivamente no era un barrio muy bueno como el suburbio de Venus Dianthus. crucé la acera y me quedé pasmada frente a una inmensa catedral de piedra de estilo renacentista "primera iglesia de Saint Cain" decía en piedra... estaba bastante deteriorada por la guerra y el kudzu cubría gran parte de sus paredes no se podía entrar ya que estaba la entrada tapiada... mi corazón me llevaba calle abajo...
La bruma se hacía mas espesa a medida que avanzaba y se vislumbraba un bosque de pinos y las casas se hacían cada vez más alejadas la una de la otra y allí había una casa de piedra con hiedras, una puerta de hierro forjado entre abierta... algo me decía que debía entrar y lo hice... mi corazón parecía que iba a estallar
y tragué saliva las paredes tenían sellos y símbolos que había visto solo en los libros y el casillero de Edward
entre a la sala de estar, bastante lúgubre con una biblioteca inmensa y dos fotografías la primera de un hombre alto, con gafas y el cabello corto con un diploma en la mano... ¡ese era Marduk! así que el chico en la otra fotografía era Vlad... tenía aproximadamente unos 17 años lucía el cabello mas corto y era más delgado y fino y sus ojos amarillos reflejaban una tristeza aparente... y en eso oigo un alarido del segundo piso me quedé petrificada mi respiración se entre cortaba y subí las escaleras... arriba habían tres puertas... en un corredor y al fondo un torreón con vitrales que teñían el suelo de madera a medida que salía el sol...
El alarido se hacía más fuerte y mi corazón saltaba en mi pecho... la puerta estaba junta y de reojo vi a un hombre arrodillado hablando en lenguas y a torso desnudo rasguñando sus brazos y espalda ... era Vlad, era él... bramaba y se hería yo me acerqué a él tomando su cara con ambas manos pero me tiró lejos de un zarpaso hiriéndome el antebrazo profundamente... sangraba copiosamente pero no me importaba... volví a acercarme a Vlad esta vez lo abracé con fuerza y lo miré a los ojos, eran de un negro profundo... contrastante al amarillo miel de sus ojos habitualmente, parecía la mirada de un cervatillo pero seguía susurrando cosas en un idioma indescifrable
- Vlad, soy yo querido, Helena... todo esta bien... ¿si?
Y Vlad me miró nuevamente su cara brillaba por el sudor y sus labios estaban secos... lo acaricié en el cabello suave y sedoso y besé su frente tantas veces como pude
- Vlad, vuelve amor... ¿estás bien?
Y Vlad me besó apasionadamente en los labios y es lo último que pude recordar antes de que todo se volviera negro...
lunes, 11 de febrero de 2013
martes, 18 de diciembre de 2012
10.- asilo
Un día ya estaba harta de todo, tras entrenar me fui a la colina de Saint Alain y me quedé viendo el cielo tiñéndose de rojo y violeta, esa grotesca pirámide negra tan imponente hacía contraste con la inmensidad del cielo.
Quería saltar al vacío, total nada importaba entonces, era solo abrir los brazos y dejarme caer más de 50 metros de altura y sentí el rugido de un motor, sonaba como motocicleta... pero no me importó, sentía la mortalidad rodeándome, el vacío en mi interior, mi sangre helándose de a poco... di dos pasos y cerré los ojos... sentí una mano cálida posarse en mi hombro desnudo
- de ser tu... no saltaría preciosa
- Vlad... no te metas...
- de acuerdo, no lo haré, solo hazlo... no te importará si me quedo a ver. Dijo sonriendo ampliamente
me quedé inmóvil y lo miré a los ojos
- es una estupidez quitarse la vida por alguien que no lo vale ¿no crees?
Titubee... quería abrazar a Vlad, solo quería saltar a sus brazos y llorar. Él dio el primer paso y me abrazó con fuerza... nos quedamos así por un buen rato sin decir nada, cayeron mis lágrimas mojando la camisa de Vlad, el acarició mi cabello y luego de mucho al fin añadió
- Helena Goethe, eres demasiado valiosa para terminar tu vida de esa manera
- tu no me conoces, así que no tienes idea...
- que tan solo haya pasado dos semanas a tu lado hacen que no nos conozcamos de manera más íntima, pero a decir verdad hay aspectos de ti que me dicen eso.
- te lo agradezco... no entiendo realmente tu interés por mí...
El no dijo nada y tampoco quise adivinar, aun estaba abrazándolo y sentía su corazón latir tan rápido como el mío
- Vlad , gracias pero Nate no era el motivo... el karma lo ha castigado bastante a decir verdad... él no me interesa tanto como crees...
- no estoy tan seguro de eso preciosa...
- bueno, honestamente no busco que me creas
- solo buscas mis brazos ¿no?
- yo no te llamé...
- al menos no presencialmente... solo lo supe
- ¿a caso soy tan obvia y cumplo algún perfil de conducta suicida?
- no lo creo... ¿quieres hablar al respecto?
- no, te lo agradezco nuevamente, pero por ahora lo único que quiero es irme a casa, mañana tengo clases
- está bien, Marduk debe estar por llegar a casa
- ¿vives con él?
- si, es como mi hermano mayor
Otro aspecto que me sorprende de manera positiva de Vlad... es contradictorio lo que me produce este hombre. A veces lo detesto porque es un imbécil, narcisista y pedante y a ratos es un tipo agradable, sensible y hasta me atrae su inteligencia.
Sonreí divertida y el arqueó las cejas
- vayámonos de acá, no es seguro andar por acá tan tarde
Y nos reímos
En la escuela, las cosas estaban normales, ahora Edward se enojó con Carmilla porque Samael no es para ella...
- ¿y tu que te metes?
- me meto porque... porque... ¡lo conozco más que tú... es hombre... y además tu te colaste en MI grupo de amigos!
- ¡ahora son TUS amigos!... ¿y esa pelirroja también es de tu propiedad?
- ¡no metas a Muriel en esto! Dijo Edward poniéndose rojo
- ¡esa Muriel es una arpía!
- Carmilla Le Fanu, ¡con mi chica no te metas!
- ¡entonces no te metas con el mío!
- a veces eres tan... tan... tan... ¡básica!
- ¿básica yo? Dijo Carmilla casi chillando
- para ti todo es chicos, fiestas y encajes negros ¿no?
- tu deberías saber que no... Edward...
- ni siquiera se que hago perdiendo el tiempo contigo, ¡anda a hacerte coger!
Las mejillas de Carmilla se encendieron en un rojo escarlata y sus ojos se llenaron de lágrimas
- ¡tu empezaste para variar... ¡engendro, raro y psicótico!
Y salió al baño... nosotras con Nienor observamos la escena... Nienor iba a ir tras ella, pero la detuve... era mejor así, Edward y Carmilla pelean casi una vez por mes, me pregunto si este par algún día se dirán lo que sienten... o el orgullo los comerá vivos
- Helena, quiero hablar contigo de un tema delicado... dijo Nienor seria
- amiga... hoy no puedo... debo juntarme con mi madre en el centro, ¿lo dejamos para otro día si no es muy urgente?
- está bien, es un tema importante para mi y me gustaría decírtelo en otro lugar
- de todos modos amiga, cuenta conmigo
Esa tarde de mayo estaba nublado y el cielo brillaba en un blanco pétreo, pero no hacía frío, caminé rumbo al centro de la ciudad y mi madre me envió un mensaje avisándome que las cosas no salieron como esperaba así que saldría muy tarde. Así que me dirigí a un bistró cercano porque tenía hambre. Su linda arquitectura rococó y los toques parisinos le daban un aire acogedor, me senté en una mesa junto a la ventana, con una panorámica privilegiada de la rue du Sade y el sur del parque de Saint Lenore
- hola bienvenida al bistró "Pomme du Eve" ¿puedo tomar tu orden?
- hola, si, quiero un cappuccino caramelo y un muffin de arándanos
Y me quedé mirando por la ventana, luego de que la mesera se fue
- disculpa, ¿esperas a alguien?
- y a ti que ... ¡Vlad!
- ¿estás siguiéndome?
- jajajaja no linda, solo casualidad
Me sentí ridícula...
- iba a reunirme con mi madre pero tuvo que hacer... así que pasé acá ¿y tu?
- bueno quedamos de juntarnos con Marduk y ha decir verdad ha tardado bastante
- si quieres puedes sentarte conmigo mientras lo esperas
- será un placer. Dijo sonriendo seductoramente
tomaron su orden, pidió un café negro y dos medias lunas con queso crema
- ¿te sientes mejor?
- ¿en que sentido?
- bueno ya sabes, tu crisis de angustia... no pensé que te importara tanto lo que piense el resto... me siento algo desilusionado...
Esa sensación volvió a mi, me sentía imbécil... ¿en que momento empezó a importarme Vlad Bathory?
- no quiero hablar de eso... y no, no me importa lo que piensen de mi...
- tanta hostilidad... jajajaja... eres realmente adorable
- ¿vas a juntarte con Marduk?
- te dije que si...
Y afuera estaba corriendo algo de viento, yo miraba por la ventana sin decir más nada, comenzó a llover muy fuerte y la gente corría calle abajo
- ¿ves como corren? dijo Vlad fumando
- ¿quienes?
- la gente, huye de la lluvia, pero fíjate en ese dálmata callejero, está feliz
- ¿por qué Vlad?
- por la lluvia, los malditos humanos no saben apreciar nada... la lluvia es limpieza
- o quizás solo corrían porque no querían mojarse...
- por lo mismo... paguemos esto y salgamos de acá.
Pagamos rápido y salimos corriendo sobre la colina hasta el parque, estábamos mojados por completo, la lluvia fría caía sobre mi espalda, sentía como mi cabello se pegaba a mi rostro, Vlad me tomó de la mano y salimos del parque, hasta un pequeño estanque con un sauce, nos cobijamos allí y nos quedamos mirando, aun agitados de tanto correr...
- la sientes...
- ¿que cosa?
- la lluvia... solo extiende tus brazos, cierra tus ojos y siente como te cubre como un manto, siente la paz...
siente como nada más importa... y hasta lo más horrible dentro de ti se silencia completamente por un momento...
Vlad me miró a los ojos y sentí temor pero también vi una infinita ternura... como si por solo ese instante dejase ver destellos opuestos que tan fervientemente oculta... el se extrañó que lo mirara tan directamente y con cierto embeleso, escruté su rostro por completo, sus ojos lupinos, su nariz recta y sus labios risueños.
Me acerqué a él y puse mi cabeza en su pecho mientras mis manos apretaban su espalda, con una mano en mi cintura y la otra en mi mejilla, levantó mi rostro y me besó en la frente... luego de mirarme por eternos minutos con esa mirada escrutadora se acercó a mi y me besó... tan dulcemente que olvidé la lluvia, olvidé el estanque, olvidé el sauce... me sentí flotando, su lengua danzaba con la mía y nuestros labios se fundían en un beso... nos abrazamos como si no hubiese mañana... lo deseaba secretamente, ¡lo deseaba desde mi ser!
- ¡te he deseado por un largo tiempo Helena Goethe!
- Vlad... yo... yo... también
- eres perfecta Helena
- eso no es verdad...
Y me besó con suavidad mientras tomaba mi barbilla... la lluvia caía con más fuerza aun, oía la lluvia aplaudiendo... ¿irónicamente aplaudía mi coraje?
- esto es una locura Vlad...
- ciertamente... y no vendrá sin consecuencias
- ¿que quieres decir?
- que esto no se suponía que debía suceder y que los riesgos que correríamos serían enormes de seguir juntos...
- no se Vlad, no me siento preparada para tener un romance con nadie
- ¿a caso me ves en posibilidad de ser un noviecito?, solo quiero esto, besarte aquí y ahora, sentir tu cuerpo frío por la lluvia, ver como el gris de tus ojos parece el cielo, como tus besos son dulces y me hacen viajar... eres preciosa Helena...
Quería saltar al vacío, total nada importaba entonces, era solo abrir los brazos y dejarme caer más de 50 metros de altura y sentí el rugido de un motor, sonaba como motocicleta... pero no me importó, sentía la mortalidad rodeándome, el vacío en mi interior, mi sangre helándose de a poco... di dos pasos y cerré los ojos... sentí una mano cálida posarse en mi hombro desnudo
- de ser tu... no saltaría preciosa
- Vlad... no te metas...
- de acuerdo, no lo haré, solo hazlo... no te importará si me quedo a ver. Dijo sonriendo ampliamente
me quedé inmóvil y lo miré a los ojos
- es una estupidez quitarse la vida por alguien que no lo vale ¿no crees?
Titubee... quería abrazar a Vlad, solo quería saltar a sus brazos y llorar. Él dio el primer paso y me abrazó con fuerza... nos quedamos así por un buen rato sin decir nada, cayeron mis lágrimas mojando la camisa de Vlad, el acarició mi cabello y luego de mucho al fin añadió
- Helena Goethe, eres demasiado valiosa para terminar tu vida de esa manera
- tu no me conoces, así que no tienes idea...
- que tan solo haya pasado dos semanas a tu lado hacen que no nos conozcamos de manera más íntima, pero a decir verdad hay aspectos de ti que me dicen eso.
- te lo agradezco... no entiendo realmente tu interés por mí...
El no dijo nada y tampoco quise adivinar, aun estaba abrazándolo y sentía su corazón latir tan rápido como el mío
- Vlad , gracias pero Nate no era el motivo... el karma lo ha castigado bastante a decir verdad... él no me interesa tanto como crees...
- no estoy tan seguro de eso preciosa...
- bueno, honestamente no busco que me creas
- solo buscas mis brazos ¿no?
- yo no te llamé...
- al menos no presencialmente... solo lo supe
- ¿a caso soy tan obvia y cumplo algún perfil de conducta suicida?
- no lo creo... ¿quieres hablar al respecto?
- no, te lo agradezco nuevamente, pero por ahora lo único que quiero es irme a casa, mañana tengo clases
- está bien, Marduk debe estar por llegar a casa
- ¿vives con él?
- si, es como mi hermano mayor
Otro aspecto que me sorprende de manera positiva de Vlad... es contradictorio lo que me produce este hombre. A veces lo detesto porque es un imbécil, narcisista y pedante y a ratos es un tipo agradable, sensible y hasta me atrae su inteligencia.
Sonreí divertida y el arqueó las cejas
- vayámonos de acá, no es seguro andar por acá tan tarde
Y nos reímos
En la escuela, las cosas estaban normales, ahora Edward se enojó con Carmilla porque Samael no es para ella...
- ¿y tu que te metes?
- me meto porque... porque... ¡lo conozco más que tú... es hombre... y además tu te colaste en MI grupo de amigos!
- ¡ahora son TUS amigos!... ¿y esa pelirroja también es de tu propiedad?
- ¡no metas a Muriel en esto! Dijo Edward poniéndose rojo
- ¡esa Muriel es una arpía!
- Carmilla Le Fanu, ¡con mi chica no te metas!
- ¡entonces no te metas con el mío!
- a veces eres tan... tan... tan... ¡básica!
- ¿básica yo? Dijo Carmilla casi chillando
- para ti todo es chicos, fiestas y encajes negros ¿no?
- tu deberías saber que no... Edward...
- ni siquiera se que hago perdiendo el tiempo contigo, ¡anda a hacerte coger!
Las mejillas de Carmilla se encendieron en un rojo escarlata y sus ojos se llenaron de lágrimas
- ¡tu empezaste para variar... ¡engendro, raro y psicótico!
Y salió al baño... nosotras con Nienor observamos la escena... Nienor iba a ir tras ella, pero la detuve... era mejor así, Edward y Carmilla pelean casi una vez por mes, me pregunto si este par algún día se dirán lo que sienten... o el orgullo los comerá vivos
- Helena, quiero hablar contigo de un tema delicado... dijo Nienor seria
- amiga... hoy no puedo... debo juntarme con mi madre en el centro, ¿lo dejamos para otro día si no es muy urgente?
- está bien, es un tema importante para mi y me gustaría decírtelo en otro lugar
- de todos modos amiga, cuenta conmigo
Esa tarde de mayo estaba nublado y el cielo brillaba en un blanco pétreo, pero no hacía frío, caminé rumbo al centro de la ciudad y mi madre me envió un mensaje avisándome que las cosas no salieron como esperaba así que saldría muy tarde. Así que me dirigí a un bistró cercano porque tenía hambre. Su linda arquitectura rococó y los toques parisinos le daban un aire acogedor, me senté en una mesa junto a la ventana, con una panorámica privilegiada de la rue du Sade y el sur del parque de Saint Lenore
- hola bienvenida al bistró "Pomme du Eve" ¿puedo tomar tu orden?
- hola, si, quiero un cappuccino caramelo y un muffin de arándanos
Y me quedé mirando por la ventana, luego de que la mesera se fue
- disculpa, ¿esperas a alguien?
- y a ti que ... ¡Vlad!
- ¿estás siguiéndome?
- jajajaja no linda, solo casualidad
Me sentí ridícula...
- iba a reunirme con mi madre pero tuvo que hacer... así que pasé acá ¿y tu?
- bueno quedamos de juntarnos con Marduk y ha decir verdad ha tardado bastante
- si quieres puedes sentarte conmigo mientras lo esperas
- será un placer. Dijo sonriendo seductoramente
tomaron su orden, pidió un café negro y dos medias lunas con queso crema
- ¿te sientes mejor?
- ¿en que sentido?
- bueno ya sabes, tu crisis de angustia... no pensé que te importara tanto lo que piense el resto... me siento algo desilusionado...
Esa sensación volvió a mi, me sentía imbécil... ¿en que momento empezó a importarme Vlad Bathory?
- no quiero hablar de eso... y no, no me importa lo que piensen de mi...
- tanta hostilidad... jajajaja... eres realmente adorable
- ¿vas a juntarte con Marduk?
- te dije que si...
Y afuera estaba corriendo algo de viento, yo miraba por la ventana sin decir más nada, comenzó a llover muy fuerte y la gente corría calle abajo
- ¿ves como corren? dijo Vlad fumando
- ¿quienes?
- la gente, huye de la lluvia, pero fíjate en ese dálmata callejero, está feliz
- ¿por qué Vlad?
- por la lluvia, los malditos humanos no saben apreciar nada... la lluvia es limpieza
- o quizás solo corrían porque no querían mojarse...
- por lo mismo... paguemos esto y salgamos de acá.
Pagamos rápido y salimos corriendo sobre la colina hasta el parque, estábamos mojados por completo, la lluvia fría caía sobre mi espalda, sentía como mi cabello se pegaba a mi rostro, Vlad me tomó de la mano y salimos del parque, hasta un pequeño estanque con un sauce, nos cobijamos allí y nos quedamos mirando, aun agitados de tanto correr...
- la sientes...
- ¿que cosa?
- la lluvia... solo extiende tus brazos, cierra tus ojos y siente como te cubre como un manto, siente la paz...
siente como nada más importa... y hasta lo más horrible dentro de ti se silencia completamente por un momento...
Vlad me miró a los ojos y sentí temor pero también vi una infinita ternura... como si por solo ese instante dejase ver destellos opuestos que tan fervientemente oculta... el se extrañó que lo mirara tan directamente y con cierto embeleso, escruté su rostro por completo, sus ojos lupinos, su nariz recta y sus labios risueños.
Me acerqué a él y puse mi cabeza en su pecho mientras mis manos apretaban su espalda, con una mano en mi cintura y la otra en mi mejilla, levantó mi rostro y me besó en la frente... luego de mirarme por eternos minutos con esa mirada escrutadora se acercó a mi y me besó... tan dulcemente que olvidé la lluvia, olvidé el estanque, olvidé el sauce... me sentí flotando, su lengua danzaba con la mía y nuestros labios se fundían en un beso... nos abrazamos como si no hubiese mañana... lo deseaba secretamente, ¡lo deseaba desde mi ser!
- ¡te he deseado por un largo tiempo Helena Goethe!
- Vlad... yo... yo... también
- eres perfecta Helena
- eso no es verdad...
Y me besó con suavidad mientras tomaba mi barbilla... la lluvia caía con más fuerza aun, oía la lluvia aplaudiendo... ¿irónicamente aplaudía mi coraje?
- esto es una locura Vlad...
- ciertamente... y no vendrá sin consecuencias
- ¿que quieres decir?
- que esto no se suponía que debía suceder y que los riesgos que correríamos serían enormes de seguir juntos...
- no se Vlad, no me siento preparada para tener un romance con nadie
- ¿a caso me ves en posibilidad de ser un noviecito?, solo quiero esto, besarte aquí y ahora, sentir tu cuerpo frío por la lluvia, ver como el gris de tus ojos parece el cielo, como tus besos son dulces y me hacen viajar... eres preciosa Helena...
lunes, 17 de diciembre de 2012
9.- Sabor amargo
Llegando a Stygmata city, tuvimos que dar el informe oficial y me dieron un horario que incluía clases de tiro, alpinismo, natación y Krav Magá. No vi a Vlad al salir
Ese día dormí hasta las 5 de la tarde, previamente le dejé un chocolate a Charlotte y a mi madre una postal de Hannover, así no sería molestada. Sonó mi celular, era Carmilla que deseaba decirme muchas cosas:
- amiga, te perdiste de dos semanas maravillosas...
- hola Carmilla... ¿mucha acción?
- a decir verdad si, ¿recuerdas a Samael, el amigo de Edward... el alto, rubio y bien apuesto?
- em... recuerdo a uno alto, rubio pero guapo... ¿que con él?
- estamos saliendo desde la última salida en grupo al nuevo club nocturno
- genial... ¿cuál club?
- uno llamado "Raven", hasta Nienor fue
. ¡Wow! eso es decir mucho
- tu novio también fue.. Añadió Carmilla cambiando el tono de voz
- ¿pasó algo?
- creo que deberías hablar con Nate
- Carmilla, sabes que detesto el cotilleo, pero de todos modos agradezco tu honestidad...
- bueno... nos vemos en la escuela
- adiós.
Me quede tendida en mi cama, tal vez ese era el presentimiento que tenía, o tal vez solo se trataba de un chisme de Carmilla. Mañana en la escuela sabría que ha pasado en Stygmata estos días.
Al día siguiente en la escuela de la nada apareció Edward detrás de mi casillero
- Hola Lena... te perdiste de demasiadas cosas ¿sabes?
- ¡uf!, ¿tan bien lo pasaron en el Raven?
- si... estoy saliendo con Muriel...
- ¿la pelirroja o la morena?
- la pelirroja... es interesante ¿sabes?
- y Carmilla sale con el tal Samael...
Edward evitó mi mirada y con una mano en el bolsillo dijo
- em...si... todos nos reunimos en la disquetería de mis padres, me parece que Vlad irá hoy... no se donde se había metido
- ah... Vlad... dije con cierto hastío
- ¿no te agrada?
- no lo conozco... mentí
- oye, hasta Nienor fue, solo bebió primaveras sin alcohol pero es algo
- jajajaja ya sabes como es Nienor
- ¿vas a literatura?
- si ¿y tu Eddie?
- también, nos toca con Lloyd
Y en ese momento aparece Nathan. Mi corazón se recogió y comenzó a latir muy a prisa, me besó fríamente en los labios y Edward interrumpió
- ¡Hola Nate, ¿literatura?!
- si... hola Ed
- ¡vayamos a clases! dije mirando a mi amigo.
Note a Nate extraño... algo me estaba ocultando pero no sería yo quien preguntara. Intentó besarme pero no quise... y luego fuimos a lo de los padres de Edward. Tenía la leve esperanza de ver a Vlad, pero no estaba allí... estaba Edward besuqueándose con Muriel y casi al lado Carmilla y Samael besándose aun mas groseramente ... ¿Algún día se dirían ese par que se quieren?. También estaba el tal Marduk hablando con otro tipo y Vampiria... que agachó la mirada al vernos
- ¡Helena amiga, te extrañé! dijo Nienor abrazándome
- yo también
- hola prima... dijo Nate
Nienor no respondió, al cabo de un rato llegó la madre de Ed con sodas para todos y luego apareció Vlad. Apenas me miró (pero eso no debería importarme a decir verdad), saludó vagamente a todos
- Entonces Helena... ¿así que andabas en Alemania? dijo Muriel con tono mordaz
- así es.. volví ayer
- ¿sabías que Vlad también andaba en Alemania?, ni que hubieran andado juntos
Yo mire a Muriel... suponía el tono del comentario pero no dije absolutamente nada
- y cuando tu estabas lejos fuimos al "Raven"...
- eso lo se querida... ¿a donde quieres llegar?
- ¡Vampiria, ven acá! dijo Muriel con suficiencia
La muchacha se acercó, sus mejillas se encendieron en un rojo contrastante con su piel tan blanca, sus labios estaban contraídos y parecían un botón de rosa
- Dile a mi amiga que hiciste con su novio...¡anda!
- ¿Nathan, tienes algo que decirme?
Y el miró a Vampiria y luego me miró
- ¡por dios, esto es incómodo! dijo Muriel poniendo los ojos blancos - veras, en el "Raven" estábamos todos viendo a "Umbra et Imago" y ¡Marduk! nos dio una pastilla de éxtasis a cada uno y ¡Vampiria! le dio la mitad de la suya a tu novio Nate y...
- ¡ya basta Muriel! dijo al fin la muchacha
- ya me canse de oír tanta mierda... Dije y salí de la tienda rumbo al parque de Saint Lenore
- ¡Helena espera! dijo Nathan siguiéndome
- déjame en paz Nate
- no Helena, por favor escúchame
Y me detuve... sentía rabia ni siquiera pena
- Habla...
- bueno Muriel tiene razón... si compartí la pastilla con Marie y nos besamos
- ¡Marie! así que ahora es Marie...
- así se llama
- Nathan, me das asco... solo espero a que no...
Y bajó la mirada... sentí como una flecha atravesaba mi pecho un vacío como caer en hielo o una bofetada con fuerza
- ¡pero te amo a ti, Helena, te amo!
- ¡debiste pensar en eso antes de acostarte con ella... eres repugnante!
- ¡Helena! dijo Nate tomándome fuertemente por el brazo
- ¡Nathan suéltame me estás lastimando!
- ¡ déjala en paz! dijo un tercero
Era Vlad, estaba sujetando a Nathan por el hombro
- ¡tu no te metas amigo!
- no soy tu amigo... deja a Helena en paz, esto es humillante
Y Nate me soltó
-¿entonces si estuviste con este?
- no seas ridículo por favor...
- ¡eres una puta!... dijo Nate levantándome la mano y Vlad lo golpeó
Entonces se pusieron a pelear, yo quedé inmóvil por un segundo y les grité
- ¡Ya es suficiente para ambos!
Y Nate se limpió la sangre del rostro, Vlad encendió un cigarrillo
- pelea bastante duro por alguien a quien apenas conoce... o es un "caballero" o realmente eres la puta más grande de Stygmata Helena Goethe
- ¡no me vengas a tratar así, si fuiste tu el que se acostó con otra!
- Adiós... dijo Nate yéndose a paso raudo
- ¿estás bien? dijo Vlad botando una bocanada de humo azulino
- si, de veras no debiste... no necesitaba tu ayuda
- ese imbécil iba a golpearte
- gracias Vlad... pero no debiste..
- bueno preciosa... dijo dando la vuelta
- ¡Vlad espera!
- dime...
- te lo agradezco... pero no lo hagas de nuevo, me se defender sola
- eso lo sé
Y me quedé mirando sus ojos lupinos a través del humo azul y ondulante
- tu no me necesitas, así que me voy. dijo Vlad
Yo me quedé sola en el parque y me reí, agaché la cabeza y quise llorar de ira... sentía como la realidad caía sobre mis hombros... lo peor ya había pasado... Nate, Nathan Kàrdec me engañó y nadie me lo dijo... quizás esperaron a que él se hiciera cargo... pero Muriel disparó primero. Volví a la disquería pues allí estaba mi moto y vi los ánimos trémulos, Muriel lloraba desconsoladamente en el hombro de Edward, Vampiria no me miraba y Nienor fue la única con cojones de hablar
- Helena cuanto lo siento...
- no Nienor, está bien...
- ¿No quieres hablar?
- No, quiero irme a casa...
Ya en casa tuve un sentimiento dual, por un lado aborrecía a Nathan por ser tan cerdo y mandar a la basura tres años de noviazgo y por otro lado me intrigaba Vlad Bathory ¿porque me defendía?... no necesitaba hacerlo...
- hermanita te llaman por teléfono...
- ¿quien demonios es?
- Nathaniel...
- no se llama así estúpida...
- ¡coge el teléfono entonces!
- no quiero hablar con él
- ¿porque no?
- ¡eso no te incumbe, dile que se vaya al carajo!
- ¿haz terminado con Nathan Kàrdec?
- si, dile que se vaya a la mierda. Gracias
Y no quise verle la cara a ese cerdo de mierda, me voy dos semanas a Alemania y ya tiene que ver con la tal Marie ojalá algo malo le pase...
Esa noche Vlad siguió a Nate a la distancia en un callejón le preguntó con tono sarcástico
- Nate, ¿tienes un minuto para conversar sobre nuestro señor Jesucristo?. Acercándose con una leve sonrisa hacia un lado y mirada como la de un maníaco
Al verlo Nate saca un cuchillo para defenderse ya que sabe que en ese rincón oscuro nadie puede tener buenas intenciones
-¿que quieres loco bastardo? abanicando el cuchillo en el cuál confiaba podía defenderse
- ¿con esa mano ibas a golpear a Helena?
con un movimiento rápido le quitó el cuchillo a Nate y le torció el brazo de modo que este quedara con el codo extendido hacia arriba... Nate estaba inmóvil. Antes de poder decir algo, Nathan miró hacia atrás para ver la mirada de Vlad cambiar a una más siniestra mientras levantaba el cuchillo. Nate temiendo por su vida, antes de poder reaccionar, sintió un fuerte tirón en su brazo y la helada hoja de su cuchillo hundiéndose entre los huesos de su codo un grito seco se sintió lejos, como un aullido, pero este cesó ante la sorpresa de que esto aun no terminaba enseguida sintió como Vlad movía la hoja dentro de su codo rasgando la carne, retorciéndose y raspando sus huesos, tendones y nervios. El dolor era intenso y no podía reaccionar cuando Nate recobró el sentido de tiempo Vlad seguía jugando al cirujano y la sangre goteaba al suelo intermitentemente, Nathan aterrado intentó zafarse dando un tirón del brazo, pero sin éxito
- mala idea niño... dijo Vlad
Enseguida sintió como este quebraba su brazo su brazo al patear el encaje de su codo en sentido contrario, Nate emitió un grito de dolor genuino, este se oyó más allá del callejón hasta la calle Karloff, pero nadie se acercó y evitaron acercarse allí. Nathan sintió su cuerpo darse vuelta y su cabeza se azotó contra el pavimento, instantáneamente Vlad apagó sus gritos con la suela de su bota en su cuello, Nate con la esperanza de terminar su sufrimiento intentó buscar el rostro de Vlad, pero al verlo, perdió su atisbo de esperanza.... su mirada era desquiciada, furibunda y una brillante sonrisa de satisfacción como un cuchillo afilado... allí sintió terror autentico y puro.
- tranquilo, no morirás hoy... ¡pero lo desearas!
El tono de la voz de Vlad se hacía más grave con esas palabras, al finalizarlas sintió como la mano de Vlad doblaba su dedo índice hacia atrás hasta fracturarlo, intentó gritar pero la bota de Vlad solo dejaba pasar el aire suficiente a su garganta para que no se desmayara
- Vas a dejar a Helena en paz, no la cuestionaras, no la miraras a la cara, ni le hablaras de nuevo ¡en la vida! ¿me oyes? Dijo Vlad al ritmo que fracturaba esta vez el dedo medio del mismo modo
Nate asintió con la cabeza al tiempo que intentaba ahogar el grito de dolor y desesperación, sintió que ahora era su dedo anular el que se quebraba como los demás, al borde del desmayo escuchó a Vlad como si se tratase de una voz lejana del demonio que lo acechaba desde el infierno.
- si cualquiera te pregunta... ¡quién sea! solo dirás que te emborrachaste y tuviste un accidente al cruzar la calle. Añadió quitándole la bota del cuello y levantándolo
- p...p...pero si yo... dijo Nathan con voz temblorosa y Vlad le puso una botella de vodka en la boca y le ordeno que tragase. Luego lo roció con alcohol en la ropa y lo arrastró, antes de perder el conocimiento se sintió volar, ver luces en cámara lenta y escuchar fuertes sonidos.
Vlad lo había arrojado desde el callejón a la calle cuando sintió un vehículo aproximarse, de tal manera que este le impactara directamente en el brazo que él mismo había destrozado, una camioneta pequeña de trabajo lo arrolló casi sin verlo, al detenerse e ir a ver que demonios había sucedido, vio que el chico tenía su brazo y hombro con fracturas expuestas y sangraban demasiado, además de rasguños en su cara y labio.
un "testigo" alto corrió a socorrerlo y fue el primero en llamar a la policía para dar su versión de los hechos...
- un muchacho borracho dio un salto a la calle, por tropiezo o intento de suicidio...- la forma del atropello, el alcohol y sus ropas le daban la razón a este testigo
Los días pasaron y mi ánimo estaba mejor, Nate volvió a la escuela con el brazo derecho enyesado y en un cabestrillo y parches en el rostro... Nienor me dijo que los médicos advirtieron que la recuperación de su motricidad sería compleja...así que no podría seguir tocando batería... todos hablaban de Nate... decían que intentó matarse en estado de ebriedad y al parecer encontró una cura para su depresión... con Marie...
A estas alturas todo me importaba un carajo pero mejoré notablemente en mis clases de tiro. Vlad ni me hablaba en las clases de Krav Magá y a decir verdad me inquietaba un poco. Buscaba algo de empatía en mi antipatía.
Ese día dormí hasta las 5 de la tarde, previamente le dejé un chocolate a Charlotte y a mi madre una postal de Hannover, así no sería molestada. Sonó mi celular, era Carmilla que deseaba decirme muchas cosas:
- amiga, te perdiste de dos semanas maravillosas...
- hola Carmilla... ¿mucha acción?
- a decir verdad si, ¿recuerdas a Samael, el amigo de Edward... el alto, rubio y bien apuesto?
- em... recuerdo a uno alto, rubio pero guapo... ¿que con él?
- estamos saliendo desde la última salida en grupo al nuevo club nocturno
- genial... ¿cuál club?
- uno llamado "Raven", hasta Nienor fue
. ¡Wow! eso es decir mucho
- tu novio también fue.. Añadió Carmilla cambiando el tono de voz
- ¿pasó algo?
- creo que deberías hablar con Nate
- Carmilla, sabes que detesto el cotilleo, pero de todos modos agradezco tu honestidad...
- bueno... nos vemos en la escuela
- adiós.
Me quede tendida en mi cama, tal vez ese era el presentimiento que tenía, o tal vez solo se trataba de un chisme de Carmilla. Mañana en la escuela sabría que ha pasado en Stygmata estos días.
Al día siguiente en la escuela de la nada apareció Edward detrás de mi casillero
- Hola Lena... te perdiste de demasiadas cosas ¿sabes?
- ¡uf!, ¿tan bien lo pasaron en el Raven?
- si... estoy saliendo con Muriel...
- ¿la pelirroja o la morena?
- la pelirroja... es interesante ¿sabes?
- y Carmilla sale con el tal Samael...
Edward evitó mi mirada y con una mano en el bolsillo dijo
- em...si... todos nos reunimos en la disquetería de mis padres, me parece que Vlad irá hoy... no se donde se había metido
- ah... Vlad... dije con cierto hastío
- ¿no te agrada?
- no lo conozco... mentí
- oye, hasta Nienor fue, solo bebió primaveras sin alcohol pero es algo
- jajajaja ya sabes como es Nienor
- ¿vas a literatura?
- si ¿y tu Eddie?
- también, nos toca con Lloyd
Y en ese momento aparece Nathan. Mi corazón se recogió y comenzó a latir muy a prisa, me besó fríamente en los labios y Edward interrumpió
- ¡Hola Nate, ¿literatura?!
- si... hola Ed
- ¡vayamos a clases! dije mirando a mi amigo.
Note a Nate extraño... algo me estaba ocultando pero no sería yo quien preguntara. Intentó besarme pero no quise... y luego fuimos a lo de los padres de Edward. Tenía la leve esperanza de ver a Vlad, pero no estaba allí... estaba Edward besuqueándose con Muriel y casi al lado Carmilla y Samael besándose aun mas groseramente ... ¿Algún día se dirían ese par que se quieren?. También estaba el tal Marduk hablando con otro tipo y Vampiria... que agachó la mirada al vernos
- ¡Helena amiga, te extrañé! dijo Nienor abrazándome
- yo también
- hola prima... dijo Nate
Nienor no respondió, al cabo de un rato llegó la madre de Ed con sodas para todos y luego apareció Vlad. Apenas me miró (pero eso no debería importarme a decir verdad), saludó vagamente a todos
- Entonces Helena... ¿así que andabas en Alemania? dijo Muriel con tono mordaz
- así es.. volví ayer
- ¿sabías que Vlad también andaba en Alemania?, ni que hubieran andado juntos
Yo mire a Muriel... suponía el tono del comentario pero no dije absolutamente nada
- y cuando tu estabas lejos fuimos al "Raven"...
- eso lo se querida... ¿a donde quieres llegar?
- ¡Vampiria, ven acá! dijo Muriel con suficiencia
La muchacha se acercó, sus mejillas se encendieron en un rojo contrastante con su piel tan blanca, sus labios estaban contraídos y parecían un botón de rosa
- Dile a mi amiga que hiciste con su novio...¡anda!
- ¿Nathan, tienes algo que decirme?
Y el miró a Vampiria y luego me miró
- ¡por dios, esto es incómodo! dijo Muriel poniendo los ojos blancos - veras, en el "Raven" estábamos todos viendo a "Umbra et Imago" y ¡Marduk! nos dio una pastilla de éxtasis a cada uno y ¡Vampiria! le dio la mitad de la suya a tu novio Nate y...
- ¡ya basta Muriel! dijo al fin la muchacha
- ya me canse de oír tanta mierda... Dije y salí de la tienda rumbo al parque de Saint Lenore
- ¡Helena espera! dijo Nathan siguiéndome
- déjame en paz Nate
- no Helena, por favor escúchame
Y me detuve... sentía rabia ni siquiera pena
- Habla...
- bueno Muriel tiene razón... si compartí la pastilla con Marie y nos besamos
- ¡Marie! así que ahora es Marie...
- así se llama
- Nathan, me das asco... solo espero a que no...
Y bajó la mirada... sentí como una flecha atravesaba mi pecho un vacío como caer en hielo o una bofetada con fuerza
- ¡pero te amo a ti, Helena, te amo!
- ¡debiste pensar en eso antes de acostarte con ella... eres repugnante!
- ¡Helena! dijo Nate tomándome fuertemente por el brazo
- ¡Nathan suéltame me estás lastimando!
- ¡ déjala en paz! dijo un tercero
Era Vlad, estaba sujetando a Nathan por el hombro
- ¡tu no te metas amigo!
- no soy tu amigo... deja a Helena en paz, esto es humillante
Y Nate me soltó
-¿entonces si estuviste con este?
- no seas ridículo por favor...
- ¡eres una puta!... dijo Nate levantándome la mano y Vlad lo golpeó
Entonces se pusieron a pelear, yo quedé inmóvil por un segundo y les grité
- ¡Ya es suficiente para ambos!
Y Nate se limpió la sangre del rostro, Vlad encendió un cigarrillo
- pelea bastante duro por alguien a quien apenas conoce... o es un "caballero" o realmente eres la puta más grande de Stygmata Helena Goethe
- ¡no me vengas a tratar así, si fuiste tu el que se acostó con otra!
- Adiós... dijo Nate yéndose a paso raudo
- ¿estás bien? dijo Vlad botando una bocanada de humo azulino
- si, de veras no debiste... no necesitaba tu ayuda
- ese imbécil iba a golpearte
- gracias Vlad... pero no debiste..
- bueno preciosa... dijo dando la vuelta
- ¡Vlad espera!
- dime...
- te lo agradezco... pero no lo hagas de nuevo, me se defender sola
- eso lo sé
Y me quedé mirando sus ojos lupinos a través del humo azul y ondulante
- tu no me necesitas, así que me voy. dijo Vlad
Yo me quedé sola en el parque y me reí, agaché la cabeza y quise llorar de ira... sentía como la realidad caía sobre mis hombros... lo peor ya había pasado... Nate, Nathan Kàrdec me engañó y nadie me lo dijo... quizás esperaron a que él se hiciera cargo... pero Muriel disparó primero. Volví a la disquería pues allí estaba mi moto y vi los ánimos trémulos, Muriel lloraba desconsoladamente en el hombro de Edward, Vampiria no me miraba y Nienor fue la única con cojones de hablar
- Helena cuanto lo siento...
- no Nienor, está bien...
- ¿No quieres hablar?
- No, quiero irme a casa...
Ya en casa tuve un sentimiento dual, por un lado aborrecía a Nathan por ser tan cerdo y mandar a la basura tres años de noviazgo y por otro lado me intrigaba Vlad Bathory ¿porque me defendía?... no necesitaba hacerlo...
- hermanita te llaman por teléfono...
- ¿quien demonios es?
- Nathaniel...
- no se llama así estúpida...
- ¡coge el teléfono entonces!
- no quiero hablar con él
- ¿porque no?
- ¡eso no te incumbe, dile que se vaya al carajo!
- ¿haz terminado con Nathan Kàrdec?
- si, dile que se vaya a la mierda. Gracias
Y no quise verle la cara a ese cerdo de mierda, me voy dos semanas a Alemania y ya tiene que ver con la tal Marie ojalá algo malo le pase...
Esa noche Vlad siguió a Nate a la distancia en un callejón le preguntó con tono sarcástico
- Nate, ¿tienes un minuto para conversar sobre nuestro señor Jesucristo?. Acercándose con una leve sonrisa hacia un lado y mirada como la de un maníaco
Al verlo Nate saca un cuchillo para defenderse ya que sabe que en ese rincón oscuro nadie puede tener buenas intenciones
-¿que quieres loco bastardo? abanicando el cuchillo en el cuál confiaba podía defenderse
- ¿con esa mano ibas a golpear a Helena?
con un movimiento rápido le quitó el cuchillo a Nate y le torció el brazo de modo que este quedara con el codo extendido hacia arriba... Nate estaba inmóvil. Antes de poder decir algo, Nathan miró hacia atrás para ver la mirada de Vlad cambiar a una más siniestra mientras levantaba el cuchillo. Nate temiendo por su vida, antes de poder reaccionar, sintió un fuerte tirón en su brazo y la helada hoja de su cuchillo hundiéndose entre los huesos de su codo un grito seco se sintió lejos, como un aullido, pero este cesó ante la sorpresa de que esto aun no terminaba enseguida sintió como Vlad movía la hoja dentro de su codo rasgando la carne, retorciéndose y raspando sus huesos, tendones y nervios. El dolor era intenso y no podía reaccionar cuando Nate recobró el sentido de tiempo Vlad seguía jugando al cirujano y la sangre goteaba al suelo intermitentemente, Nathan aterrado intentó zafarse dando un tirón del brazo, pero sin éxito
- mala idea niño... dijo Vlad
Enseguida sintió como este quebraba su brazo su brazo al patear el encaje de su codo en sentido contrario, Nate emitió un grito de dolor genuino, este se oyó más allá del callejón hasta la calle Karloff, pero nadie se acercó y evitaron acercarse allí. Nathan sintió su cuerpo darse vuelta y su cabeza se azotó contra el pavimento, instantáneamente Vlad apagó sus gritos con la suela de su bota en su cuello, Nate con la esperanza de terminar su sufrimiento intentó buscar el rostro de Vlad, pero al verlo, perdió su atisbo de esperanza.... su mirada era desquiciada, furibunda y una brillante sonrisa de satisfacción como un cuchillo afilado... allí sintió terror autentico y puro.
- tranquilo, no morirás hoy... ¡pero lo desearas!
El tono de la voz de Vlad se hacía más grave con esas palabras, al finalizarlas sintió como la mano de Vlad doblaba su dedo índice hacia atrás hasta fracturarlo, intentó gritar pero la bota de Vlad solo dejaba pasar el aire suficiente a su garganta para que no se desmayara
- Vas a dejar a Helena en paz, no la cuestionaras, no la miraras a la cara, ni le hablaras de nuevo ¡en la vida! ¿me oyes? Dijo Vlad al ritmo que fracturaba esta vez el dedo medio del mismo modo
Nate asintió con la cabeza al tiempo que intentaba ahogar el grito de dolor y desesperación, sintió que ahora era su dedo anular el que se quebraba como los demás, al borde del desmayo escuchó a Vlad como si se tratase de una voz lejana del demonio que lo acechaba desde el infierno.
- si cualquiera te pregunta... ¡quién sea! solo dirás que te emborrachaste y tuviste un accidente al cruzar la calle. Añadió quitándole la bota del cuello y levantándolo
- p...p...pero si yo... dijo Nathan con voz temblorosa y Vlad le puso una botella de vodka en la boca y le ordeno que tragase. Luego lo roció con alcohol en la ropa y lo arrastró, antes de perder el conocimiento se sintió volar, ver luces en cámara lenta y escuchar fuertes sonidos.
Vlad lo había arrojado desde el callejón a la calle cuando sintió un vehículo aproximarse, de tal manera que este le impactara directamente en el brazo que él mismo había destrozado, una camioneta pequeña de trabajo lo arrolló casi sin verlo, al detenerse e ir a ver que demonios había sucedido, vio que el chico tenía su brazo y hombro con fracturas expuestas y sangraban demasiado, además de rasguños en su cara y labio.
un "testigo" alto corrió a socorrerlo y fue el primero en llamar a la policía para dar su versión de los hechos...
- un muchacho borracho dio un salto a la calle, por tropiezo o intento de suicidio...- la forma del atropello, el alcohol y sus ropas le daban la razón a este testigo
Los días pasaron y mi ánimo estaba mejor, Nate volvió a la escuela con el brazo derecho enyesado y en un cabestrillo y parches en el rostro... Nienor me dijo que los médicos advirtieron que la recuperación de su motricidad sería compleja...así que no podría seguir tocando batería... todos hablaban de Nate... decían que intentó matarse en estado de ebriedad y al parecer encontró una cura para su depresión... con Marie...
A estas alturas todo me importaba un carajo pero mejoré notablemente en mis clases de tiro. Vlad ni me hablaba en las clases de Krav Magá y a decir verdad me inquietaba un poco. Buscaba algo de empatía en mi antipatía.
viernes, 7 de diciembre de 2012
8.- Walpurgis
El día 31 ya los ánimos estaban más calmados, no se oía en el comedor hablar de Tavianni, a final de cuentas, así son los alemanes.
Esa noche repetiríamos lo mismo que la otra vez yo me quedaba aquí mientras que Vlad tenía toda la diversión...
- Siempre la primera misión es logística Helena, ya vendrá otra en la que puedas usar una de estas. Dijo Vlad enseñando su Glock .40 como un niño con juguete nuevo
- supongo que deberé tomar lecciones de tiro...
- así es, entonces ya sabes donde podríamos tener nuestra primera cita...
- ¡Já! ¿que te hace creer que querría salir contigo?... tengo novio Vlad... supéralo
- un noviecito de secundaria... awww que tierno
decidí hacer oídos sordos y me encerré en el baño... revisé mi celular y tenía dos mensajes, uno de mi hermana preguntando cuando volvía y le otro de Edward, diciéndome que "muchas cosas han cambiado en Stygmata". Se me apretó el estómago... no me parecía algo muy positivo el mensaje de Eddie...
El sistema era el mismo, yo enviaba la señal en directo a Kruspe, que estaba en una estación a las afueras de Hannover, esperando cualquier señal para entrar a desbaratar al frente anarquista contra Stygma Corp.
- Muchacho, debes seguirme pero sin decir una sola palabra... Dijo Otto con un brillo malsano en los ojos
Vlad asintió con la cabeza y apretó los puños. A medida que avanzaban, se iban sumando disimuladamente más gente y entraron al galpón con lonas, allí había un escenario, pancartas alusivas a Stygma Corp y por supuesto, hogueras. Había vino y se entonaban himnos de la RDA
- Max, esto es por una causa justa...
- sin duda Otto...
- estos perros de Stygma Corp, perros extranjeros mataron a mi Ollie
- ¿su hijo?
- si, Oliver tendría como tu edad Max, y estos cerdos lo mataron por ser líder estudiantil el año 2001.
Y rompió a llorar. Vlad le puso la mano en el hombro en tono compasivo... hubo un silencio súbito seguido del chirrido de un micrófono, era un hombre calvo de mediana edad con una copa de vino en la mano que finalmente dijo:
- les doy la bienvenida a la Walpurgisnacht, donde nos hemos reunido para protestar en contra de Stygma Corp y sus vejámenes contra la humanidad en toda Europa, mi nombre es Mikail Stephanopoulos y soy soy víctima de esta organización en Grecia; agentes de Stygma asesinaron a mi familia completa sin motivo aparente...
escuchar testimonios sobre eso era fuerte, a nosotros en Stygmata nos vetaron de mucha información y aquellos crímenes eran solo un mito... me da asco...
Tras varias declaraciones de su dolor y las violaciones de derechos humanos, subió alguien más al escenario a hablar sobre unos atentados con coches bomba a los departamentos de la corporación en España, Francia, Bélgica y Suecia, y un elaborado atentado contra el príncipe.
Vlad me llamó y esa era la señal... al cabo de media hora los equipos de fuerzas especiales de Stygma estaban en el galpón, las balas volaban por doquier y como es lógico el galpón comenzó a incendiarse, tomaron 33 detenidos entre ellos Otto y Gretha Schnidder.
Vlad subió y las cosas estaban empacadas, salimos cuanto antes. Nos fuimos en un jeep de la corporación. nos sentamos y Vlad permanecía callado, sano y salvo eso si, pero su semblante cambió
Llegamos a Berlín como a las 4.30 de la madrugada y Kruspe nos esperaba en la cede de la corporación allí.
- Agentes, acompáñenme. Sugirió con voz seca
Nosotros lo seguimos hasta un cuarto completamente metálico.
- debo decir que la misión ha sido un éxito a pesar de las imprudencias...
Quise decir algo, pero guardé silencio y dejé que Kruspe continuara - Hemos hallado a los cabecillas de la red "Walpurgis" a lo largo de toda Europa incluyendo Irlanda y el Reino Unido, B dígame la información recobrada en la operación.
- Los anarquistas en Hannover a cargo de los Schnidder se reunían todas las noches de Walpurgis, gracias a la oportuna acción de la agente G pudimos agarrarlos justo a tiempo.
- muy bien B... ahora en cuanto a ti G, quiero saber que ocurrió con Tavianni
Sabía que querría detalles al respecto, así que no me dejé intimidar y dije con voz firme
- salí por un cigarrillo y un cordón metálico me cortaba el aire y para defenderme comencé a forcejear con la mujer, era ella o yo... aunque de haberlo sabido no la habría arrojado al vacío
- entonces fue en defensa propia... ahora la pregunta es, porqué un grupo italiano de ultra derecha querría eliminarnos del camino... pero eso es algo que a ustedes ya no les concierne. Pueden retirarse
- ahora vamos de vuelta a casa, estoy exhausto. dijo posando su mano en mi hombro
En el avión Vlad continuaba extraño. No dijo nada y yo mirándolo, no se que pasó en Hannover, vi otra faceta de Vlad más allá de su actitud de pervertido gregario.
- ¿está todo bien?
- si querida por mi no te preocupes
- es que no he podido evitar notar que esta misión te ha afectado... ¿recordaste a tu familia?
Vlad rió dejando ver sus dientes blancos - No linda, yo no tengo familia, pero Schnidder me estimaba genuinamente... eso a veces pasa y es una pena por él.
- no se que decir...
- no digas nada entonces...
Y tomé un bolígrafo y le escribí en la mano derecha "Stand by me" , él me miró y yo sonreí. Cuando aterrizamos al fin añadió
- no quiero contar con nadie, preciosa y tu no quieres contar conmigo
- ¿porque dices eso?
- pues porque no necesito a nadie y jamás lo he hecho.
- Vale... intento ser amable contigo aun así no me agradas y vuelves a comportarte como un imbécil Vlad, vete al diablo.
Vlad no se molestó en responder, estaba ensimismado, jamás supe que pasaba por su cabeza en ese entonces...
Esa noche repetiríamos lo mismo que la otra vez yo me quedaba aquí mientras que Vlad tenía toda la diversión...
- Siempre la primera misión es logística Helena, ya vendrá otra en la que puedas usar una de estas. Dijo Vlad enseñando su Glock .40 como un niño con juguete nuevo
- supongo que deberé tomar lecciones de tiro...
- así es, entonces ya sabes donde podríamos tener nuestra primera cita...
- ¡Já! ¿que te hace creer que querría salir contigo?... tengo novio Vlad... supéralo
- un noviecito de secundaria... awww que tierno
decidí hacer oídos sordos y me encerré en el baño... revisé mi celular y tenía dos mensajes, uno de mi hermana preguntando cuando volvía y le otro de Edward, diciéndome que "muchas cosas han cambiado en Stygmata". Se me apretó el estómago... no me parecía algo muy positivo el mensaje de Eddie...
El sistema era el mismo, yo enviaba la señal en directo a Kruspe, que estaba en una estación a las afueras de Hannover, esperando cualquier señal para entrar a desbaratar al frente anarquista contra Stygma Corp.
- Muchacho, debes seguirme pero sin decir una sola palabra... Dijo Otto con un brillo malsano en los ojos
Vlad asintió con la cabeza y apretó los puños. A medida que avanzaban, se iban sumando disimuladamente más gente y entraron al galpón con lonas, allí había un escenario, pancartas alusivas a Stygma Corp y por supuesto, hogueras. Había vino y se entonaban himnos de la RDA
- Max, esto es por una causa justa...
- sin duda Otto...
- estos perros de Stygma Corp, perros extranjeros mataron a mi Ollie
- ¿su hijo?
- si, Oliver tendría como tu edad Max, y estos cerdos lo mataron por ser líder estudiantil el año 2001.
Y rompió a llorar. Vlad le puso la mano en el hombro en tono compasivo... hubo un silencio súbito seguido del chirrido de un micrófono, era un hombre calvo de mediana edad con una copa de vino en la mano que finalmente dijo:
- les doy la bienvenida a la Walpurgisnacht, donde nos hemos reunido para protestar en contra de Stygma Corp y sus vejámenes contra la humanidad en toda Europa, mi nombre es Mikail Stephanopoulos y soy soy víctima de esta organización en Grecia; agentes de Stygma asesinaron a mi familia completa sin motivo aparente...
escuchar testimonios sobre eso era fuerte, a nosotros en Stygmata nos vetaron de mucha información y aquellos crímenes eran solo un mito... me da asco...
Tras varias declaraciones de su dolor y las violaciones de derechos humanos, subió alguien más al escenario a hablar sobre unos atentados con coches bomba a los departamentos de la corporación en España, Francia, Bélgica y Suecia, y un elaborado atentado contra el príncipe.
Vlad me llamó y esa era la señal... al cabo de media hora los equipos de fuerzas especiales de Stygma estaban en el galpón, las balas volaban por doquier y como es lógico el galpón comenzó a incendiarse, tomaron 33 detenidos entre ellos Otto y Gretha Schnidder.
Vlad subió y las cosas estaban empacadas, salimos cuanto antes. Nos fuimos en un jeep de la corporación. nos sentamos y Vlad permanecía callado, sano y salvo eso si, pero su semblante cambió
Llegamos a Berlín como a las 4.30 de la madrugada y Kruspe nos esperaba en la cede de la corporación allí.
- Agentes, acompáñenme. Sugirió con voz seca
Nosotros lo seguimos hasta un cuarto completamente metálico.
- debo decir que la misión ha sido un éxito a pesar de las imprudencias...
Quise decir algo, pero guardé silencio y dejé que Kruspe continuara - Hemos hallado a los cabecillas de la red "Walpurgis" a lo largo de toda Europa incluyendo Irlanda y el Reino Unido, B dígame la información recobrada en la operación.
- Los anarquistas en Hannover a cargo de los Schnidder se reunían todas las noches de Walpurgis, gracias a la oportuna acción de la agente G pudimos agarrarlos justo a tiempo.
- muy bien B... ahora en cuanto a ti G, quiero saber que ocurrió con Tavianni
Sabía que querría detalles al respecto, así que no me dejé intimidar y dije con voz firme
- salí por un cigarrillo y un cordón metálico me cortaba el aire y para defenderme comencé a forcejear con la mujer, era ella o yo... aunque de haberlo sabido no la habría arrojado al vacío
- entonces fue en defensa propia... ahora la pregunta es, porqué un grupo italiano de ultra derecha querría eliminarnos del camino... pero eso es algo que a ustedes ya no les concierne. Pueden retirarse
- ahora vamos de vuelta a casa, estoy exhausto. dijo posando su mano en mi hombro
En el avión Vlad continuaba extraño. No dijo nada y yo mirándolo, no se que pasó en Hannover, vi otra faceta de Vlad más allá de su actitud de pervertido gregario.
- ¿está todo bien?
- si querida por mi no te preocupes
- es que no he podido evitar notar que esta misión te ha afectado... ¿recordaste a tu familia?
Vlad rió dejando ver sus dientes blancos - No linda, yo no tengo familia, pero Schnidder me estimaba genuinamente... eso a veces pasa y es una pena por él.
- no se que decir...
- no digas nada entonces...
Y tomé un bolígrafo y le escribí en la mano derecha "Stand by me" , él me miró y yo sonreí. Cuando aterrizamos al fin añadió
- no quiero contar con nadie, preciosa y tu no quieres contar conmigo
- ¿porque dices eso?
- pues porque no necesito a nadie y jamás lo he hecho.
- Vale... intento ser amable contigo aun así no me agradas y vuelves a comportarte como un imbécil Vlad, vete al diablo.
Vlad no se molestó en responder, estaba ensimismado, jamás supe que pasaba por su cabeza en ese entonces...
miércoles, 5 de diciembre de 2012
7.- caída libre
En aquel balcón sentí pasos. y luego sentí como un cordón metálico me cerraba el aire y lo único que hice fue patear, allí vi su rostro... era una mujer
quite de mi cuello el cordón que me hizo una pequeña quemadura en el lado derecho de mi cuello.
La golpee con mi puño en la cara y ella también se defendió... ¿nos han descubierto? y en aquel forcejeo, ella cayó desde el balcón... ¡Maldición, las cosas no debían salir de este modo!, era ella o yo... y definitivamente Hannover no sería mi lecho de muerte.
Entre al departamento temblando por completo ya que jamás había matado a nadie... quería volver a casa y lidiar con demonios menores por decirlo de algún modo.
Al cabo de un rato llegó Vlad...
- ¿tienes algo que ver con la muerta de la entrada del hostal?
Yo solo guardé silencio y tragué saliva, vi la mirada de Vlad inquisitiva penetrándome, no podía mentir, mi miedo me delataba
- si, lo siento, íbamos a ser descubiertos era ella o yo
Vlad se acercó a mi de manera feroz
- ¡gané la confianza de Otto Schnidder y tu cometes un acto imprudente!
- ¡ya te dije que lo hice para salvarme! ¿o crees acaso que hallar a "tu esposa" muerta sería menos sospechoso?
Vlad respiró hondo y bajó los brazos, encendió un cigarrillo y me dijo
- tienes razón pequeña... pudo haber sido peor. Y se acercó a mi, me quede quieta aunque temblaba por completo - ¿que es eso en tu cuello?
- me iba a ahorcar con un cordón metálico. Como una cuerda de bajo... está en el balcón. Vlad tocó mi cuello delicadamente y yo me estremecí - ve a buscarlo, es evidencia... ¿supongo que se lo mandarás a Kruspe?
- ¡por supuesto, es primordial para que no te den de baja en esta misión!
tomé aire y me desplomé en el sofá... me siento una bestia... y a la vez me siento tan estúpida al haber dejado que las cosas sucedieran así... pero no fue toda mi culpa...
Al día siguiente llegó la policía, afortunadamente no hubieron testigos cuando la mujer cayó, pero por deducción decidieron interrogar a todos los de este ala del hostal
- Guten morgen, soy el teniente Domke, vengo a hacerles un par de preguntas.
- como no, adelante. Dijo Vlad con toda naturalidad
yo estaba en el baño poniéndome la peluca y una pañoleta en el cuello
- ¿quien es amor? grité
- un oficial, para preguntarnos por lo de la mujer...
el oficial aclaró su garganta y añadió - Bien ustedes son el matrimonio Klinsmann... ¿verdad?
- si señor
- ¿donde se hallaba anoche entre las 21 y las 0 hrs?
- estaba en el pueblo con el señor Schnidder bebiendo cervezas
- ¿y su mujer?
Y yo salí del baño con una leve sonrisa afable
- yo me encontraba aquí, señor
- ¿no oyó nada inusual?
- no, porque estaba dormida
- ¿como el estruendo no la despertó?
- ¿estruendo, que quiere decir? dijo Vlad serio
- que sus vecinos escucharon ruidos y seguido un estruendo se presume en uno de los balcones de esta ala
- como le dije estaba dormida y fuertemente medicada
- ¿a si?
- tomo Abinol y no se del mundo hasta el día siguiente
- puedo dar fe de ello. Dijo Vlad
- ¿les parece si voy al balcón?
- como no. Dijo Vlad
Previamente quitamos toda evidencia con un kit que traía Vlad, en realidad solo fue el cordón y algo de sangre que limpiamos bien y ni el luminol detectaba, al no tener el equipo forense, Domke debió creer en nuestra palabra.
- muy bien señor y señora Klinsmann que tengan un buen día, me retiro.
quedamos unos instantes en silencio y nos miramos
- la sacaste bastante barata, muchacha
- lo se, espero que las cosas entre Schnidder y tu no se tornen difíciles...
- lo dudo preciosa
- ¿porque dices eso?
- espera... y verás
Y a los tres minutos llamo a la alcoba el mismísimo Otto para hablar con Vlad. A decir verdad su encanto no iba a impedir que Vlad mellara en el robusto hombre...
Averiguamos por fuentes de la corporación la mujer que maté era una italiana llamada Marietta Tavianni, una agente de un equipo de espionaje de ultra derecha, pero el informe oficial decía que se trataba de una ladrona común que cayo al intentar entrar por el balcón de un edificio
- menos mal que era espía y no un civil. dije algo aliviada
Vlad me miró divertido - ciertamente... pero intenta ser más cautelosa para la próxima, no podemos dar más tropiezos
- ¿ y tu, hasta cuando me vas a regañar?
- bien...
quite de mi cuello el cordón que me hizo una pequeña quemadura en el lado derecho de mi cuello.
La golpee con mi puño en la cara y ella también se defendió... ¿nos han descubierto? y en aquel forcejeo, ella cayó desde el balcón... ¡Maldición, las cosas no debían salir de este modo!, era ella o yo... y definitivamente Hannover no sería mi lecho de muerte.
Entre al departamento temblando por completo ya que jamás había matado a nadie... quería volver a casa y lidiar con demonios menores por decirlo de algún modo.
Al cabo de un rato llegó Vlad...
- ¿tienes algo que ver con la muerta de la entrada del hostal?
Yo solo guardé silencio y tragué saliva, vi la mirada de Vlad inquisitiva penetrándome, no podía mentir, mi miedo me delataba
- si, lo siento, íbamos a ser descubiertos era ella o yo
Vlad se acercó a mi de manera feroz
- ¡gané la confianza de Otto Schnidder y tu cometes un acto imprudente!
- ¡ya te dije que lo hice para salvarme! ¿o crees acaso que hallar a "tu esposa" muerta sería menos sospechoso?
Vlad respiró hondo y bajó los brazos, encendió un cigarrillo y me dijo
- tienes razón pequeña... pudo haber sido peor. Y se acercó a mi, me quede quieta aunque temblaba por completo - ¿que es eso en tu cuello?
- me iba a ahorcar con un cordón metálico. Como una cuerda de bajo... está en el balcón. Vlad tocó mi cuello delicadamente y yo me estremecí - ve a buscarlo, es evidencia... ¿supongo que se lo mandarás a Kruspe?
- ¡por supuesto, es primordial para que no te den de baja en esta misión!
tomé aire y me desplomé en el sofá... me siento una bestia... y a la vez me siento tan estúpida al haber dejado que las cosas sucedieran así... pero no fue toda mi culpa...
Al día siguiente llegó la policía, afortunadamente no hubieron testigos cuando la mujer cayó, pero por deducción decidieron interrogar a todos los de este ala del hostal
- Guten morgen, soy el teniente Domke, vengo a hacerles un par de preguntas.
- como no, adelante. Dijo Vlad con toda naturalidad
yo estaba en el baño poniéndome la peluca y una pañoleta en el cuello
- ¿quien es amor? grité
- un oficial, para preguntarnos por lo de la mujer...
el oficial aclaró su garganta y añadió - Bien ustedes son el matrimonio Klinsmann... ¿verdad?
- si señor
- ¿donde se hallaba anoche entre las 21 y las 0 hrs?
- estaba en el pueblo con el señor Schnidder bebiendo cervezas
- ¿y su mujer?
Y yo salí del baño con una leve sonrisa afable
- yo me encontraba aquí, señor
- ¿no oyó nada inusual?
- no, porque estaba dormida
- ¿como el estruendo no la despertó?
- ¿estruendo, que quiere decir? dijo Vlad serio
- que sus vecinos escucharon ruidos y seguido un estruendo se presume en uno de los balcones de esta ala
- como le dije estaba dormida y fuertemente medicada
- ¿a si?
- tomo Abinol y no se del mundo hasta el día siguiente
- puedo dar fe de ello. Dijo Vlad
- ¿les parece si voy al balcón?
- como no. Dijo Vlad
Previamente quitamos toda evidencia con un kit que traía Vlad, en realidad solo fue el cordón y algo de sangre que limpiamos bien y ni el luminol detectaba, al no tener el equipo forense, Domke debió creer en nuestra palabra.
- muy bien señor y señora Klinsmann que tengan un buen día, me retiro.
quedamos unos instantes en silencio y nos miramos
- la sacaste bastante barata, muchacha
- lo se, espero que las cosas entre Schnidder y tu no se tornen difíciles...
- lo dudo preciosa
- ¿porque dices eso?
- espera... y verás
Y a los tres minutos llamo a la alcoba el mismísimo Otto para hablar con Vlad. A decir verdad su encanto no iba a impedir que Vlad mellara en el robusto hombre...
Averiguamos por fuentes de la corporación la mujer que maté era una italiana llamada Marietta Tavianni, una agente de un equipo de espionaje de ultra derecha, pero el informe oficial decía que se trataba de una ladrona común que cayo al intentar entrar por el balcón de un edificio
- menos mal que era espía y no un civil. dije algo aliviada
Vlad me miró divertido - ciertamente... pero intenta ser más cautelosa para la próxima, no podemos dar más tropiezos
- ¿ y tu, hasta cuando me vas a regañar?
- bien...
viernes, 23 de noviembre de 2012
capítulo 6 .- Lobo con piel de oveja (continuación)
- verás Helena, es a prueba de tontos, tu solo siéntate y verifica que nada explote...
- Que imbécil Vlad...
- Linda, tranquila, ya te tocará más diversión... Y me besa la frente
En el lobby del hostal estaba el Sr Schnidder esperando a Vlad...
- ¡Klinsmann, te estaba esperando!
- disculpe la tardanza Sr Schnidder...
- nein junge, dime Otto
Vlad solo sonrió. Entonces llegó la señora Schnidder y se dirigió a su marido
- Mein Liebling, ¿va a salir?
- Iremos al bar de Maurice a beber cervezas con el muchacho
Su mujer lo miro de soslayo y luego le dio una mirada escrutadora a Vlad...
- Max Klinsmann meine dame. Le dijo tomándole la mano de manera cordial pero decorosa
La señora Schnidder sonrió levemente dejando entre ver que era una mujer tímida, ante los encantos de un joven tan cautivador.
Se fueron al Bar, era un lugar bastante agitado, música, risa, fútbol y por sobre todo mucha cerveza. decidieron sentarse en una mesa apartada para poder charlar en paz, una mesera regordeta les tomó la orden.
- Sabes muchacho, yo no suelo salir por cervezas con los inquilinos del hostal...
- es un verdadero honor Otto
Por otro lado estaba yo, en el hostal aburrida como ostra viendo la señal de Vlad, mientras se enviaba en directo a Kruspe, así que decidí ir por un cigarrillo entonces mire la luna de Hannover... tan grande y creciente, parecía estar mirándome, no es la misma luna que en Stygmata City, como si se tratase de un cristal con muchas aristas pero sin perder su belleza y fulgor... aun así continuaba sintiendo la sensación de la noche anterior... algo en mi patria no andaba bien...
Ya entradas las pintas de cerveza Otto le dice a Vlad:
- ¿sabes algo Max?, eres el primer extranjero que siento amigo
- nos venimos recién conociendo
- Ich weiß, Ich weiß mein sohn, pero hay algo en tí que me recuerda a mi mismo a tu edad, recien empezando proyectos, eres ambicioso chico.
- Muchas gracias...
- ¿hasta cuando reservaron?
- hasta el 1 de mayo... ¿porque?
- veo que se quedan al Walpurgisnacht...
Vlad solo sonrió, dejando entre ver sus brillantes dientes blancos, una sonrisa brillante como el filo de un cuchillo, prístina como la sonrisa de aquel lobo embaucador...
- Que imbécil Vlad...
- Linda, tranquila, ya te tocará más diversión... Y me besa la frente
En el lobby del hostal estaba el Sr Schnidder esperando a Vlad...
- ¡Klinsmann, te estaba esperando!
- disculpe la tardanza Sr Schnidder...
- nein junge, dime Otto
Vlad solo sonrió. Entonces llegó la señora Schnidder y se dirigió a su marido
- Mein Liebling, ¿va a salir?
- Iremos al bar de Maurice a beber cervezas con el muchacho
Su mujer lo miro de soslayo y luego le dio una mirada escrutadora a Vlad...
- Max Klinsmann meine dame. Le dijo tomándole la mano de manera cordial pero decorosa
La señora Schnidder sonrió levemente dejando entre ver que era una mujer tímida, ante los encantos de un joven tan cautivador.
Se fueron al Bar, era un lugar bastante agitado, música, risa, fútbol y por sobre todo mucha cerveza. decidieron sentarse en una mesa apartada para poder charlar en paz, una mesera regordeta les tomó la orden.
- Sabes muchacho, yo no suelo salir por cervezas con los inquilinos del hostal...
- es un verdadero honor Otto
Por otro lado estaba yo, en el hostal aburrida como ostra viendo la señal de Vlad, mientras se enviaba en directo a Kruspe, así que decidí ir por un cigarrillo entonces mire la luna de Hannover... tan grande y creciente, parecía estar mirándome, no es la misma luna que en Stygmata City, como si se tratase de un cristal con muchas aristas pero sin perder su belleza y fulgor... aun así continuaba sintiendo la sensación de la noche anterior... algo en mi patria no andaba bien...
Ya entradas las pintas de cerveza Otto le dice a Vlad:
- ¿sabes algo Max?, eres el primer extranjero que siento amigo
- nos venimos recién conociendo
- Ich weiß, Ich weiß mein sohn, pero hay algo en tí que me recuerda a mi mismo a tu edad, recien empezando proyectos, eres ambicioso chico.
- Muchas gracias...
- ¿hasta cuando reservaron?
- hasta el 1 de mayo... ¿porque?
- veo que se quedan al Walpurgisnacht...
Vlad solo sonrió, dejando entre ver sus brillantes dientes blancos, una sonrisa brillante como el filo de un cuchillo, prístina como la sonrisa de aquel lobo embaucador...
martes, 20 de noviembre de 2012
Capítulo 6.- Lobo con piel de oveja
bajamos a desayunar, y nos aborda el señor Schnidder y toma a Vlad por el hombro
- ¡Guten morguen! veo que han pasado una buena noche...
- Así es - añadió Vlad - hemos venido en buena época al parecer...
- Si, estamos prontos a la llegada de visitantes de todos lados, Hannover tiene una buena primavera.
Yo mire a Vlad de reojo y el Sr Schnidder me sonrió
seguimos caminando hasta el comedor y vimos una fotografía en el bar de la familia Schnidder completa,
el Sr y la Sra Schnidder y un chico de unos 24 años, me llamó la atención pero no emití comentario alguno, decidí esperar a lo que dijera Vlad.
- Hoy debemos recorrer el lugar de esquina a esquina, así que no te separes de mi lado, ¿entendido?
Asentí, mal que mal por muy lacra que fuese Vlad Bathory era mi compañero y el deber esta en mi corazón...
El semblante de Vlad hoy era otro completamente diferente... ya no era el idiota lascivo que conocí en la plaza de Saint Lenore, denotaba seriedad y una frialdad en sus ojos que me perturbaba...
Fuimos a recorrer después del desayuno las cavas y la piscina, todo aparentemente normal. Podíamos andar por allí sin problemas y de pronto Vlad descubrió cerca de las viñas unos silos tapiados y cubiertos por géneros oscuros...
- ¡Que porquería!... según Kruspe deberíamos descubrir algo a estas alturas...
- y lo hacemos preciosa... dijo Vlad acercándose entre las lonas
De pronto aparece de nuevo el Sr Schnidder en un carrito de mini golf y se acerca a Vlad con una sonrisa en su rostro porcino.
- ¡Mein lieber Herr Klinsmann! ¿que hacen por estos lados, vamos a iniciar la cata, quieren acompañarme?
- ¡Natürlich herr! - Añadí mirando a Vlad
- desde luego dijo Vlad sentándose junto al Sr Schnidder dejándome atrás
Efectivamente empezaron a charlar en un alemán muy fluido dejándome exenta de toda acotación... (¡odio sentirme ignorante!) después fuimos a la cata de vinos allí se sentaron solos en una mesa y yo quede entre un somalí y un croata borracho... después de un rato prudente decidí volver a la habitación y ya comenzaba a caer la noche, fresca y plateada la luna de Hannover es melancólica pero con el fulgor que solo los poetas románticos supieron apreciar... y sonó mi teléfono .. era Nathan. En Hannover eran las 7.30 Pm y en Stygmata eran las 10.30 me contaba que saldrían con Nienor y los amigos de Edward a un antro nuevo...
yo sentí una sensación rara en mi interior... no sabría como describirla y solo colgué el teléfono... era como una pesa en el pecho... y los dientes se me apretaron.
- ¡Querida llegué!
- ¿Vlad, que pasó con Schnidder?
- logramos hablar, me invitó para la noche de mañana a un bar del pueblo...
- ¿por qué es tan fácil?... acá hay algo extraño Vlad... quizás te estén tendiendo una trampa porque sospechan de ti...
- Helena, no soy un primerizo, pensé en eso antes que tu... por lo tanto no iras conmigo. Hay que dar el informe a Kruspe en un par de horas... a ti algo te pasa... ¿todo bien?
Lo miré a los ojos y vi un brillo inusualmente familiar, sereno y le dije:
- no pasa nada, los chicos iban a un antro nuevo
- ojalá lo pasen bien. Y encendió un cigarrillo mientras iniciaba el informe escrito
Me sentí rara, no confundida, pues mis sentimientos por Nathan están claros, pero esa mirada, jamás la vi... en mi vida ese es otro Vlad... quizás no debo guiarme por las primeras impresiones.
Al día siguiente, según la orden de Kruspe Vlad debía registrar la conversación con Schnidder, entonces usaría una cámara oculta en un collar tribal y yo estaría en el hotel decodificando la señal y enviándola a Berlín
- ¡Guten morguen! veo que han pasado una buena noche...
- Así es - añadió Vlad - hemos venido en buena época al parecer...
- Si, estamos prontos a la llegada de visitantes de todos lados, Hannover tiene una buena primavera.
Yo mire a Vlad de reojo y el Sr Schnidder me sonrió
seguimos caminando hasta el comedor y vimos una fotografía en el bar de la familia Schnidder completa,
el Sr y la Sra Schnidder y un chico de unos 24 años, me llamó la atención pero no emití comentario alguno, decidí esperar a lo que dijera Vlad.
- Hoy debemos recorrer el lugar de esquina a esquina, así que no te separes de mi lado, ¿entendido?
Asentí, mal que mal por muy lacra que fuese Vlad Bathory era mi compañero y el deber esta en mi corazón...
El semblante de Vlad hoy era otro completamente diferente... ya no era el idiota lascivo que conocí en la plaza de Saint Lenore, denotaba seriedad y una frialdad en sus ojos que me perturbaba...
Fuimos a recorrer después del desayuno las cavas y la piscina, todo aparentemente normal. Podíamos andar por allí sin problemas y de pronto Vlad descubrió cerca de las viñas unos silos tapiados y cubiertos por géneros oscuros...
- ¡Que porquería!... según Kruspe deberíamos descubrir algo a estas alturas...
- y lo hacemos preciosa... dijo Vlad acercándose entre las lonas
De pronto aparece de nuevo el Sr Schnidder en un carrito de mini golf y se acerca a Vlad con una sonrisa en su rostro porcino.
- ¡Mein lieber Herr Klinsmann! ¿que hacen por estos lados, vamos a iniciar la cata, quieren acompañarme?
- ¡Natürlich herr! - Añadí mirando a Vlad
- desde luego dijo Vlad sentándose junto al Sr Schnidder dejándome atrás
Efectivamente empezaron a charlar en un alemán muy fluido dejándome exenta de toda acotación... (¡odio sentirme ignorante!) después fuimos a la cata de vinos allí se sentaron solos en una mesa y yo quede entre un somalí y un croata borracho... después de un rato prudente decidí volver a la habitación y ya comenzaba a caer la noche, fresca y plateada la luna de Hannover es melancólica pero con el fulgor que solo los poetas románticos supieron apreciar... y sonó mi teléfono .. era Nathan. En Hannover eran las 7.30 Pm y en Stygmata eran las 10.30 me contaba que saldrían con Nienor y los amigos de Edward a un antro nuevo...
yo sentí una sensación rara en mi interior... no sabría como describirla y solo colgué el teléfono... era como una pesa en el pecho... y los dientes se me apretaron.
- ¡Querida llegué!
- ¿Vlad, que pasó con Schnidder?
- logramos hablar, me invitó para la noche de mañana a un bar del pueblo...
- ¿por qué es tan fácil?... acá hay algo extraño Vlad... quizás te estén tendiendo una trampa porque sospechan de ti...
- Helena, no soy un primerizo, pensé en eso antes que tu... por lo tanto no iras conmigo. Hay que dar el informe a Kruspe en un par de horas... a ti algo te pasa... ¿todo bien?
Lo miré a los ojos y vi un brillo inusualmente familiar, sereno y le dije:
- no pasa nada, los chicos iban a un antro nuevo
- ojalá lo pasen bien. Y encendió un cigarrillo mientras iniciaba el informe escrito
Me sentí rara, no confundida, pues mis sentimientos por Nathan están claros, pero esa mirada, jamás la vi... en mi vida ese es otro Vlad... quizás no debo guiarme por las primeras impresiones.
Al día siguiente, según la orden de Kruspe Vlad debía registrar la conversación con Schnidder, entonces usaría una cámara oculta en un collar tribal y yo estaría en el hotel decodificando la señal y enviándola a Berlín
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