lunes, 11 de febrero de 2013

11.- dulce despertar...

Tras despedirnos aquella tarde, me sentía flotar... jamás me habían besado de esa manera tan suave y perfecta... sentí que fue un beso contenido pero estuvo excelente...

 ¿En que momento empezó a gustarme Vlad Bathory, en Hannover o después? el asunto es que no me lo puedo sacar de la cabeza... desde hace días.

  Pasados unos días no lo vi en ninguna parte y las ansias me comían como que una parte de mi necesitaba verlo fervientemente

- Helena... ¿podemos hablar?

- ah, Nienor, si dime...

- me gustaría llevarte a un lugar, tengo que decirte algo importante

- ¿te parece si vamos a Saint Lenore?

- no... vamos a otro lugar. dijo sonriendo

 Nos fuimos en su auto hasta un lugar alejado de la ciudad, una especie de bosque con un claro, a la orilla de la carretera numero 35...

- tan lejos, Nienor... ¿que tramas?

Nienor me miró dulcemente y me ofreció la mano, yo se la cogí y bajamos entre los cipreses hasta el claro
allí nos sentamos en una piedra lisa y Nienor alisó su falda y añadió

- amiga, es importante para mi, traerte a este lugar... apacible, casi paradisíaco para decirte que la familia Kardec viene de una casta de destacados parasicologos...

- lo se... Allan Kardec... aun que...

- más que eso, mi familia pertenece desde el renacimiento a una orden sagrada... La noble Orden de San Miguel Arcángel

- ¿la que?

- La noble orden de san Miguel, una orden exclusiva de familias católicas apostólicas y romanas que tiene la noble misión de continuar el legado de san Miguel...

- ¿ya y cual es esa?

- exterminar demonios... los que siguieron a Lucifer y se escaparon de la redada celestial...

- ya veo... pero no es mucho lo que hacen ¿verdad?

Nienor sonrió con aflicción y tomando mi mano añadió

- lamentablemente no... hay más demonios en la tierra de los que te imaginas

- eh... ¿Nathan también forma parte de eso?

Nienor asintió mirándome pues la miraba con escepticismo y sin comprender porque era necesario ir tan lejos para contarme eso.

- Helena si no lo comprendes esta bien... pero eres una persona tan preciosa... merecías ser la primera y la única en saber esto.

- ¿o sea te veré matando demonios y cosas así a lo Buffy, la caza vampiros?

- no me verás. sabemos mantener nuestras actividades en completo hermetismo así ha perdurado la orden por años...

- ya veo... vaya demonios... ¿porque a mi?

- es que tu eres mi mejor amiga, además quiero que entres a la orden si no te intimida...

- ehm... Nienor... es demasiada presión. Y no pude evitar pensar en Stygma Corp...

- no te pido que me respondas ahora ya, ¿quieres saber un secreto?

- ¿hay más aun?

- si- añadió casi susurrando- estamos amparados por la corporación... así que no sabrán a que demonios hemos exterminado

- eso suena medio mafioso viniendo de ti Nienor...

reímos y nos mojamos los pies en la orilla del estanque...

 No tenía idea que Stygma Corp atendía temas sobrenaturales... y peor aun con los católicos... no me interesaba en absoluto relacionarme con mata demonios... a decir verdad me da un poco de miedo el asunto... Nienor esta loca...

 Días después de la propuesta de Nienor soñé con Vlad... era un sueño raro... porque había mucha niebla y estaba sentada en un columpio y Vlad se acerca a mi y me besa el hombro... me mira a los ojos, que eran de un amarillo intenso y no me dice nada durante todo el sueño solo me besa con pasión y luego empieza a desgarrar mi ropa entonces me muerde el cuello y sale sangre profusamente... entonces desperté bañada en sudor  y con la sensación de querer verlo... no se bien porque seguía con esa intención tan ardiente de verlo y besarlo como si no existiera un mañana... mire la hora y eran las 5.29  de la mañana del sábado... se me quitó el sueño así que me vestí con unos leggins negros, una polera de Opeth mi chaqueta de cuero y mis botas... puse en mi morral mi teléfono, una botella de vodka, cigarrillos, una desert eagle y dinero... la verdad es que no sabía a donde ir, podría haberme montado en mi moto salir al mar o irme lejos, pero no... salí a pie... Astaroth quería salir conmigo se me cruzo entre las piernas y enroscó su cola en mi tobillo derecho

- No ahora precioso... - Y le acaricié el lomo, el maulló como esperando que le respondiera.

   Salí a la calle, estaba fresco y aun no salia el sol, pero el cielo brillaba blanquecino. Me iba a paso raudo de mi suburbio del lado este... crucé el puente y había rocío en el pasto. Me puse a escuchar HIM  mientras caminaba sin mirar atrás, mi deseo era tan ardiente como una marca al rojo vivo. El sol comenzaba a asomarse por sobre la pirámide negra... y ya estaba a metros de la escuela... decidí sentarme en una banqueta de la calle Alter y comer un poco para seguir caminando sin vacilar... hacia el sur... algo me decía que debía ir en esa dirección comencé a caminar a medida que el sol subía la brisa helaba mis mejillas y mi nariz a medida que avanzaba por la ciudad me daba cuenta de cuan poco la conocía, había un río llamado Neo Estigia... al cuál no le daban muy buena reputación... seguí por la calzada mirando el río grisáceo y vi a un grupo de skin heads cerca de un lote de casas de piedra de aspecto casi medieval... los mire de reojo
y uno de ellos me miró de manera lasciva y yo seguí caminando a paso firme... se sentían sirenas policiales cerca... definitivamente no era un barrio muy bueno como el suburbio de Venus Dianthus. crucé la acera y me quedé pasmada frente a una inmensa catedral de piedra de estilo renacentista "primera iglesia de Saint Cain" decía en piedra... estaba bastante deteriorada por la guerra y el kudzu cubría gran parte de sus paredes no se podía entrar ya que estaba la entrada tapiada... mi corazón me llevaba calle abajo...

La bruma se hacía mas espesa a medida que avanzaba y se vislumbraba un bosque de pinos y las casas se hacían cada vez más alejadas la una de la otra y allí había una casa de piedra con hiedras, una puerta de hierro forjado entre abierta... algo me decía que debía entrar y lo hice... mi corazón parecía que iba a estallar
y tragué saliva las paredes tenían sellos y símbolos que había visto solo en los libros y el casillero de Edward
entre a la sala de estar, bastante lúgubre con una biblioteca inmensa y dos fotografías la primera de un hombre alto, con gafas y el cabello corto con un diploma en la mano... ¡ese era Marduk! así que el chico en la otra fotografía era Vlad... tenía aproximadamente unos 17 años lucía el cabello mas corto y era más delgado y fino y sus ojos amarillos reflejaban una tristeza aparente... y en eso oigo un alarido del segundo piso me quedé petrificada mi respiración se entre cortaba y subí las escaleras... arriba habían tres puertas... en un corredor y al fondo un torreón con vitrales que teñían el suelo de madera a medida que salía el sol...

 El alarido se hacía  más fuerte y mi corazón saltaba en mi pecho... la puerta estaba junta y de reojo vi a un hombre arrodillado hablando en lenguas y a torso desnudo rasguñando sus brazos y espalda ... era Vlad, era  él... bramaba y se hería yo me acerqué a él tomando su cara con ambas manos pero me tiró lejos de un zarpaso hiriéndome el antebrazo profundamente... sangraba copiosamente pero no me importaba... volví a acercarme a Vlad esta vez lo abracé con fuerza y lo miré a los ojos, eran de un negro profundo... contrastante al amarillo miel de sus ojos habitualmente, parecía la mirada de un cervatillo pero seguía susurrando cosas en un idioma indescifrable

- Vlad, soy yo querido, Helena... todo esta bien... ¿si?

 Y Vlad me miró nuevamente su cara brillaba por el sudor y sus labios estaban secos... lo acaricié en el cabello suave y sedoso y besé su frente tantas veces como pude

- Vlad, vuelve amor... ¿estás bien?

  Y Vlad me besó apasionadamente en los labios y es lo último que pude recordar antes de que todo se volviera negro...