viernes, 4 de junio de 2010

4.- Willkommen in Hannover

- muchachos, ya sobre volamos cielos germanos, por tanto deben cambiarse. Dijo la asistente de vuelo
-
ehm... señorita... ¿donde está el baño?

- me temo señorita que por ahora no se puede, están haciendo mantención, lo lamento

- ¿Podría traerme una manta? - le dije mientras observaba la cara de pervertido de
Vlad

- si se puede por supuesto...
- como no.

- me parece que tendrás que cambiarte conmigo...

- ni lo sueñes idiota!. Y llegó la bendita manta... me vestí y logre ver a Vlad mirándome sin disimulo alguno

- ¿viste algo de tu agrado? le dije acercándome a su pecho

- la verdad cariño... eres un bebé aun... Cuando llegamos a tierra, vimos una limusina con el típico letrero que decía Klinsmann

- Guten Morgen. Dijo de manera afable

- Gutten Morgen, usted es... - pero afortunadamente Vlad me jaló por el brazo dentro de la limo-
¡Oye!

- el no es, no seas tan evidente... dejame las cosas a mi ¿si?

- ¿A dónde? dijo el chofer

- Donde los ojos puedan ver. Añadió Vlad

entonces el asiento dio una media vuelta quedando, el chofer, o sea Kruspe quedando frente a nosotros. Era un hombre de mediana edad, tenia la piel llena de llagas y marcas de viruela y su cabello ralo.

- Buen día, agentes B y G

- buenos días

- les informo, ahora iran a la cava Haggard, en las afueras de Hannover, a cargo de Otto y Gretha Schnidder, se presume cabecillas de este grupo separatista. En esta epoca del año vienen turistas de todo el mundo a la celebracion de Walpurgis. Les deseo éxito en la misión. Ponganse en contacto al arribar

- entendido teniente Kruspe. Dijo Vlad

- Walpurgis... me suena familiar... pero no recuerdo de donde... Añadí mirando a Vlad

- es la fiesta de las hogeras, muy popular por estos lados... es citada en Fausto, de Goethe.

Por extraño que parezca, me sorprendí. Pensé que en la cabeza de Vlad solo había aire...
Cuando llegamos al cuadrande, Kruspe nos indicó que debíamos entregar el informe diaro a las 2200 hrs, y que contabamos con tecnología de punta. que solo no lo arruinaramos.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Capítulo 3.- Walpurgis

- yo siempre supe que te volvería a ver... dijo Vlad con su mirada traviesa

- ¿ya se conocen?, perfecto con eso nos ahorramos presentaciones ridículas... Dijo el Príncipe

- ¿cuál es la maldita misión? Añadí con hastío

- Bien, bien, les indico. En Hannover, Alemania existe un grupo separatista, que ciertamente está en contra de Stygma Corp, por tanto. Ustedes deberán infiltrarse entre ellos y desvaratarlos

- ¿Mi lord en que cuadrante es? dijo Vlad con tono solemne

- distrito de Velber, cava Haggard. Es un complejo turístico de la zona, por ende, cabe indicarles que pasado mañana van a Hannover. Dijo Alpha

- ¿Y que pasará con mis clases?

- todo está solucionado, muchacha estúpida... ¿crees que dejaría un detalle tan ínfimo pasar? Agregó el príncipe

Alpha se acercó a nosotros con dos identificaciones suizas, Kathryna Berköff y Max Klinsmann. En la identificación, aparecía con el cabello rubio y corto hasta el mentón y mi cabello es negro y largo.

- Ustedes deberán ser una pareja de recién casados, las reservaciones están hechas en el hostal. Deben ser sumamente cautos, está de más decir que G, no tiene entrenamiento previo, por tanto solo debes seguir ordenes de tus superiores, eso es todo. Muy bien agentes. Retirense. Dijo Al fin el príncipe

- Si lo deseas... podemos ir juntos, preciosa...

- bebe cianuro Vlad...

Y fuí a casa de Nathan, allí le dije que iría a casa de una tía que vive en Alemania por dos semanas (debía ser algo relativamente creible)

- ¿Quieres que te vaya a dejar al aeropuerto?

- ¡No!, por el... cambio horario, me iré de madrugada...

- supongo... que me llamarás de Alemania...

- ¡ Claro que lo haré! Le dije tomando sus manos

- Helena... te amo...

- Yo también Nate... le dije con la mente en otra cosa

Bueno, jamás había salido del país y dos semanas era un tiempo considerable (muchas cosas pueden ocurrir)... ¿y si moría como papá?

- ¿Ocurre algo Lena?

- Nada...

- ¿segura?

- la verdad es que me da nervios salir del país...

- pero vas donde tu tía...

- si... así es... Nathan, me voy, cuidate ¿si?... Adios

- Tu igual...

Cuando le conté a mamá, solo me abrazó, Charlotte lloró dramáticamente y luego me pidió un souvenir (ella también penso que se trataba de la tía Agnes). Estaba todo listo y Aún así una parte de mi quería gritar

Era el día del viaje, Kappa (otro agente logístico) nos dio las últimas indicaciones. En Hannover nos esperaría el agente Kruspe. La ropa y todo lo demás estaba listo. Solo dependia de nosotros. Vlad y yo viajamos siete horas en un jet... sin música, ni lectura... esto sería un fastidio.

- será una maravilla viajar contigo, Má Cherie

No le respondí. Me puse el antifaz y me hice la dormida





domingo, 14 de febrero de 2010

Capítulo 2.- Inoportuno

Accedí a regañadientes... fuimos al parque de Saint Lenore, decidí sentarnos bajo un abedul.

- se lo que eres Helena Goethe

- ¿¡ que carajo!?

- tú eres hija de el honorable Logan Goethe, muerto en batalla en 1989 en Arcadia, ¿verdad?

- si... pero tú... ¿eres un loco, espía o algo así?

- no... nada de eso

- ¡ entonces explícame que demonios pretendes, nadie sabe lo de mi padre, para este maldito terruño solamente se trató de un ataque cardiaco!

- lo que ocurre bella, es que... bueno, yo lo sé porque...

- muy bien, mira, no me interesa en absoluto el porque, disculpa, me voy

Y raudamente partí hasta la disquería, me despedía la carrera y partí en mi moto por el tunel de Saint Michael a una velocidad prudente, y dos tipos comienzan a seguirme en sendas motocicletas, pero afortunadamente los perdí de vista.

A pesar de ser un ser inexplicablemente molesto, me llamó la atención... ¿por qué sabía de mi padre?, ¿a qué se refería con eso de se lo que eres? no lo entiendo... tenía su mirada plasmada en mi mente... teníamos algo en común.

Mañana sería mi cumpleaños y mi sentencia se cumpliría, servir para Stygma Corp. Estoy casi segura de que los hombres del túnel eran ratas de la corporación.

En la mañana me vino a buscar Nathan, me trajo una rosa azul. Mis favoritas, aunque siendo sincera no tenía ganas de celebrar mi cumpleaños, en realidad, no tenía sentido.

En la escuela fue igual, mis amigos me habían llevado un pastelillo y un par de obsequios. Mientras estaba con ellos, tuve que tragar mis anhelos.

después de buscar mi motocicleta, me encararon nuevamente en el túnel de Saint Michael, pero esta vez no se trataba de dos sino de cuatro agentes, intente esquivarlos, pero esta vez fueron mas rápidos y me dejaron acorralada.

- Goethe, Helena, por favor acompañenos

- ¿que es lo que quieren?

- acompañenos

-¿que hice?

Y uno de los soldados me apuntó con una AKA 47, así que no insistí.

Llegamos a la pirámide, se veía imponente y grotesca, entramos por un estrecho pasillo con pisos negros, uno de los agentes se identificó mediante la prueba de la retina. Me hicieron pasar por un detector de metales, (por ende, tuve que sacarme los piercing, de la ceja y la nariz). Entró una mujer rubia y me dijo que el príncipe Espartacus VI me esperaba en el aula magna. Seguí con ella, los pasillos posteriores tenían en las paredes retratos del príncipe, egocéntrico y narcisista.

Entonces entramos por un enorme portón y ahí estaba él con su actitud impávida en su trono de terciopelo magenta.

- ¡vaya, vaya, vaya, pero que sorpresa más grande!, Helena, que amable en haber venido

- debe ser una broma ¿verdad?

- muy bien, basta de sandeces, ya tienes la mayoría de edad, por tanto, pequeña, me perteneces. Por tanto, te asignaré a tu primera misión, con un agente experimentado

- ¡oooh voy a tener un infarto de la emoción! dije con evidente sarcasmo

- ¡más respeto con el príncipe mocosa!. Dijo la mujer rubia

Sin siquiera arquear las cejas continuó

- Alpha haz pasar a B, por favor

Y la mujer trajo con sigo a un hombre alto con un uniforme de cuero negro completo, con el logo de Stygma en el brazo izquierdo, traía atado el pelo con una cola de caballo

- Helena, el es uno de nuestros mejores agentes de elitè, B.

- ¡Tú! grité de la impresión

En efecto era Vlad... Bathory



viernes, 12 de febrero de 2010

Capítulo 1.- Empatía (Continuación)

... Mi padre era un agente de Stygma Corp, y lo mataron en Arcadia en el año 1989... cuando yo tenía dos años... Mi madre jamás recibió un pésame del príncipe.

- ¡Helena Geraldine Goethe, ¿se puede saber que paso con el jarrón de la abuela?!

- ¿Char no te dijo que fue su culpa?

- Helena, hija... sabes bien que tu hermana es un poco... exasperante, pero también entiende que es lo único que me queda... tu estás condenada a la voluntad de tu padre...

- No entiendo porque no fue su voluntad de que Charlotte siguiera su camino en Stygma Corp... serían las cosas diferentes...

- Por que Logan siempre supo que tu eras especial, tu eras su orgullo...

- ¡pero mamá...!

- me apena saber que el miércoles es tu cumpleaños... ¿quieres fiesta?

- No mamá, supongo que Nienor y los chicos me harán algo...

- Bueno hija, hay algo que quiero entregarte.

Y me llevó a su alcoba, allí sacó una caja lacada de color negro, en su interior habían un montón de cosas de papá, una foto de nosotros dos, un año antes de su misión a Arcadia, una enorme pluma negra, un ópalo y el collar de la corporación. Una pirámide de turmalina con un ojo grabado en medio, con un rubí.

- Hija, quiero que este medallón lo conserves tu... no se cuando te irán a llamar... Y me acunó como cuando era una bebé

Al otro día antes de clases Edward apareció junto a mi casillero, con sus ojos grandes y su cabello revuelto, le conferían aspecto de marsupial

- ¿Goethe, vas a ir a lo de mis padres esta tarde?

- si pero me... Y cuando voltee ya no estaba

Carmilla me atosigó toda la mañana con encontrar al "indicado" entre los amigos de Edward, estaba hasta pensando no ir, pero Nienor, mi mejor amiga desde el kinder, me convenció

- Quizás solo vallas con el fin de intercambiar música o solo por cumplir con Edward... no está tan mal conocer gente nueva

- Nienor Kardec, sabes a la perfección que a mi no me interesa conocer a nadie... mi vida esta bien así, además debo llevar mi motocicleta al taller...

- Son quince minutos, nada más.


Y lo logró, a la salida Carmilla me hizo bajar casi a la rastra, entonces fuimos a la disquería de los señores Burton, allí estaba Edward hablando animadamente con dos tipos altos, junto a ellos habían dos chicas una pelirroja y la otra castaña, entonces Edward se acercó a las recién llegadas.

- Hola chicas, les presentaré a mis amigos ¿Les parece?. Sonaba bastante entusiasmado

Nos presentó a un tipo de facciones cuadradas, cabello rubio ralo y actitud altiva, al cuál llamaba Samael, el otro tipo era Marduk (como el grupo musical), era un tipo con un aura muy oscura, su aspecto de lobo le daba un aire peligroso, no hablaba mucho.

Muriel era una muchacha de cabellos rojos, tenía una mirada inquisitiva de ojos grises, asía fervientemente del brazo a un tipo que no le prestaba mucha atención. Su rostro parecía que tuviera asco permanente. La otra chica era realmente bella, era pálida como nieve y el cabello negro hacía que su rostro se perfilara más, a ella le decían Vampiria pero la madre de Edward la llamo Marie.

- Helena, hay alguien más que quiero presentarte. Dijo Edward corriendo a la trastienda

de ahí salió un tipo alto, de contextura media, cabellos largos y negros, sus ojos amarillos no dejaban de mirarme y sinceramente me incomodaba bastante

- Helena ¿correcto?. Añadió tomandome la mano

- si... y ¿tu eres?

- Vlad Bathory, un placer. Y besó mi mano

Un tanto turbada la retiré y le dije en voz baja

- ¿quién dmonios eres?

- amigo de Edward, querida... ¿podemos hablar?

- Eso hacemos ¿no?... adelante ¿que quieres?

- ehm... ¿podemos hablar en un lugar aparte?

- ¿que pretendes?

- Solamente hablar







Capítulo 1.- Empatía

... Usualmente la gente desea que seamos lo uno o lo otro, pero lo claro es, que de nosotros depende ser lo que nos paresca.. .


- Helena, ¿me vas a acompañar a la biblioteca verdad?. Dijo Carmilla poniendo su mejor cara de suplica

- Bueno, bueno...

- Es que quiero pedir algo de Anne Rice, tal vez la hora de las brujas o algo así...

- Bueno, ya te he dicho que si... Le respondí muy de desgana ya que estaba concentrada en un ejercicio algebraico

- ¿Oye... sabías que Edward tiene amigos nuevos?

- ¿Ed tiene amigos?

- Si dijo que mañana en la tarde iba a presentárnoslo en la tienda de discos de sus padres

- Me parece bien...

Después de acompañar a Carmilla a la biblioteca, siguió hablando del tema...

- No sería mala idea si me acompañas, digo, tal vez puedes encontrar al indicado... Añadió en un tono lascivo

- No me interesa... además tu sabes que mi novio es Nathan... y no lo cambiaría por nada...

- aww que amor, en serio Helena a veces me das ganas de vomitar, ¿no me digas que estas con el por su "talento musical"?

- No, no estoy con él por esa razón, es... por muchas razones más, pero no viene al caso... si iré será solo por Edward, no me interesa flirtear...

Nos despedimos en el puente y yo seguí rumbo a casa, la verdad es que a veces Carmilla es un poco vana... pero de todos modos es mi amiga y la quiero.

Llegué a casa y por suerte no había nadie, entonces me senté en mi bergièrre favorito, y puse Moonspell a un volumen en el cuál ni mis ideas eran audibles, luego llegó Astaroth mi gato, se acercó a mi brazo izquierdo y lamió mis dedos

A veces pienso que debería ser un gato, así me ahorraría el tener que ir a la escuela, dar explicaciones o pedir permisos para salir y solo sería comer y dormir, el sentido de mi vida.

Entonces se oyó el estruendo de cristal roto, entonces tomé mi manopla del bolso y fui al vestíbulo, y ahí estaba mi molesta hermana mayor, Charlotte que, en efecto, había roto el jarrón de la abuela Grace.

- Mamá va a matarte...

- En teoría querida hermanita, fue tu culpa

- ¿¡mi culpa dices!?, pero si tu fuiste la que rompió el jarrón

- si, pero era TÚ música la que estaba a un sonido infernal... y perturbó por completo mi temple zen

- temple zen... voy a enseñarte que es un ojo zen... dije y luego me dirigí a mi alcoba

Uno de mis juegos favoritos es mimetizarme con la oscuridad de mi cuarto, hacerme una con el silencio... desde la ventana de mi pieza tengo una panorámica interesante de la ciudad, a excepción de la enorme pirámide negra que se impone por el oeste. Esa pirámide pertenece a Stygma Corp, ellos son unos bastardos que prestan servicio de Elite para la nación, por tanto, les contaré son los malditos asesinos de mi padre...