martes, 18 de diciembre de 2012

10.- asilo

Un día ya estaba harta de todo, tras entrenar me fui a la colina de Saint Alain y me quedé viendo el cielo tiñéndose de rojo y violeta, esa grotesca pirámide negra tan imponente hacía contraste con la inmensidad del cielo.

  Quería saltar al vacío, total nada importaba entonces, era solo abrir los brazos y dejarme caer más de 50 metros de altura y sentí el rugido de un motor, sonaba como motocicleta... pero no me importó, sentía la mortalidad rodeándome, el vacío en mi interior, mi sangre helándose de a poco... di dos pasos y cerré los ojos... sentí una mano cálida posarse en mi hombro desnudo

- de ser tu... no saltaría preciosa

- Vlad... no te metas...

- de acuerdo, no lo haré, solo hazlo... no te importará si me quedo a ver. Dijo sonriendo ampliamente

 me quedé inmóvil y lo miré a los ojos

- es una estupidez quitarse la vida por alguien que no lo vale ¿no crees?

  Titubee... quería abrazar a Vlad, solo quería saltar a sus brazos y llorar. Él dio el primer paso y me abrazó con fuerza... nos quedamos así por un buen rato sin decir nada, cayeron mis lágrimas mojando la camisa de Vlad, el acarició mi cabello y luego de mucho al fin añadió

- Helena Goethe, eres demasiado valiosa para terminar tu vida de esa manera

- tu no me conoces, así que no tienes idea...

- que tan solo haya pasado dos semanas a tu lado hacen que no nos conozcamos de manera más íntima, pero a decir verdad hay aspectos de ti que me dicen eso.

- te lo agradezco... no entiendo realmente tu interés por mí...

 El no dijo nada y tampoco quise adivinar, aun estaba abrazándolo y sentía su corazón latir tan rápido como el mío

- Vlad , gracias pero Nate no era el motivo... el karma lo ha castigado bastante a decir verdad... él no me interesa tanto como crees...

- no estoy tan seguro de eso preciosa...

- bueno, honestamente no busco que me creas

- solo buscas mis brazos ¿no?

- yo no te llamé...

- al menos no presencialmente... solo lo supe

- ¿a caso soy tan obvia y cumplo algún perfil de conducta suicida?

- no lo creo... ¿quieres hablar al respecto?

- no, te lo agradezco nuevamente, pero por ahora lo único que quiero es irme a casa, mañana tengo clases

- está bien, Marduk debe estar por llegar a casa       

- ¿vives con él?

- si, es como mi hermano mayor


 Otro aspecto que me sorprende de manera positiva de Vlad... es contradictorio lo que me produce este hombre. A veces lo detesto porque es un imbécil, narcisista y pedante y a ratos es un tipo agradable, sensible y hasta me atrae su inteligencia.

 Sonreí divertida y el arqueó las cejas

- vayámonos de acá, no es seguro andar por acá tan tarde

 Y nos reímos

En la escuela, las cosas estaban normales, ahora Edward se enojó con Carmilla porque Samael no es para ella...

- ¿y tu que te metes?

- me meto porque... porque... ¡lo conozco más que tú... es hombre... y además tu te colaste en MI grupo de amigos!

- ¡ahora son TUS amigos!... ¿y esa pelirroja también es de tu propiedad?

- ¡no metas a Muriel en esto! Dijo Edward poniéndose rojo

- ¡esa Muriel es una arpía!

- Carmilla Le Fanu, ¡con mi chica no te metas!

- ¡entonces no te metas con el mío!

- a veces eres tan... tan... tan... ¡básica!

- ¿básica yo? Dijo Carmilla casi chillando

- para ti todo es chicos, fiestas y encajes negros ¿no?

- tu deberías saber que no... Edward...

- ni siquiera se que hago perdiendo el tiempo contigo, ¡anda a hacerte coger!

 Las mejillas de Carmilla se encendieron en un rojo escarlata y sus ojos se llenaron de lágrimas

- ¡tu empezaste para variar... ¡engendro, raro y psicótico!

  Y salió al baño... nosotras con Nienor observamos la escena... Nienor iba a ir tras ella, pero la detuve... era mejor así, Edward y Carmilla pelean casi una vez por mes, me pregunto si este par algún día se dirán lo que sienten... o el orgullo los comerá vivos  

- Helena, quiero hablar contigo de un tema delicado... dijo Nienor seria

- amiga... hoy no puedo... debo juntarme con mi madre en el centro, ¿lo dejamos para otro día si no es muy urgente?

- está bien, es un tema importante para mi y me gustaría decírtelo en otro lugar

- de todos modos amiga, cuenta conmigo

  Esa tarde de mayo estaba nublado y el cielo brillaba en un blanco pétreo, pero no hacía frío, caminé rumbo al centro de la ciudad y mi madre me envió un mensaje avisándome que las cosas no salieron como esperaba así que saldría muy tarde. Así que me dirigí a un bistró cercano porque tenía hambre. Su linda arquitectura rococó y los toques parisinos le daban un aire acogedor, me senté en una mesa junto a la ventana, con una panorámica privilegiada de la rue du Sade y el sur del parque de Saint Lenore

- hola bienvenida al bistró "Pomme du Eve" ¿puedo tomar tu orden?

- hola, si, quiero un cappuccino caramelo y un muffin de arándanos  

 Y me quedé mirando por la ventana, luego de que la mesera se fue

- disculpa, ¿esperas a alguien?

- y a ti que ... ¡Vlad!

- ¿estás siguiéndome?

- jajajaja no linda, solo casualidad

 Me sentí ridícula...

- iba a reunirme con mi madre pero tuvo que hacer... así que pasé acá ¿y tu?

- bueno quedamos de juntarnos con Marduk y ha decir verdad ha tardado bastante

- si quieres puedes sentarte conmigo mientras lo esperas

- será un placer. Dijo sonriendo seductoramente

 tomaron su orden, pidió un café negro y dos medias lunas con queso crema

- ¿te sientes mejor?

- ¿en que sentido?

- bueno ya sabes, tu crisis de angustia... no pensé que te importara tanto lo que piense el resto... me siento algo desilusionado...

 Esa sensación volvió a mi, me sentía imbécil... ¿en que momento empezó a importarme Vlad Bathory?

- no quiero hablar de eso... y no, no me importa lo que piensen de mi...

- tanta hostilidad... jajajaja... eres realmente adorable

- ¿vas a juntarte con Marduk?

- te dije que si...

   Y afuera estaba corriendo algo de viento, yo miraba por la ventana sin decir más nada, comenzó a llover muy fuerte y la gente corría calle abajo

- ¿ves como corren? dijo Vlad fumando

- ¿quienes?

- la gente, huye de la lluvia, pero fíjate en ese dálmata callejero, está feliz

- ¿por qué Vlad?

- por la lluvia, los malditos humanos no saben apreciar nada... la lluvia es limpieza

- o quizás solo corrían porque no querían mojarse...

- por lo mismo... paguemos esto y salgamos de acá.

 Pagamos rápido y salimos corriendo sobre la colina hasta el parque, estábamos mojados por completo, la lluvia fría caía sobre mi espalda, sentía como mi cabello se pegaba a mi rostro, Vlad me tomó de la mano y salimos del parque, hasta un pequeño estanque con un sauce, nos cobijamos allí y nos quedamos mirando, aun agitados de tanto correr...

- la sientes...

- ¿que cosa?

- la lluvia... solo extiende tus brazos, cierra tus ojos y siente como te cubre como un manto, siente la paz...
siente como nada más importa... y hasta lo más horrible dentro de ti se silencia completamente por un momento...

  
Vlad me miró a los ojos y sentí temor pero también vi una infinita ternura... como si por solo ese instante dejase ver destellos opuestos que tan fervientemente oculta... el se extrañó que lo mirara tan directamente y con cierto embeleso, escruté su rostro por completo, sus ojos lupinos, su nariz recta y sus labios risueños.

Me acerqué a él y puse mi cabeza en su pecho mientras mis manos apretaban su espalda, con una mano en mi cintura y la otra en mi mejilla, levantó mi rostro y me besó en la frente... luego de mirarme por eternos minutos con esa mirada escrutadora se acercó a mi y me besó... tan dulcemente que olvidé la lluvia, olvidé el estanque, olvidé el sauce... me sentí flotando, su lengua danzaba con la mía y nuestros labios se fundían en un beso... nos abrazamos como si no hubiese mañana... lo deseaba secretamente, ¡lo deseaba desde mi ser!

- ¡te he deseado por un largo tiempo Helena Goethe!

- Vlad... yo... yo... también

- eres perfecta Helena

- eso no es verdad...

 Y me besó con suavidad mientras tomaba mi barbilla... la lluvia caía con más fuerza aun, oía la lluvia aplaudiendo... ¿irónicamente aplaudía mi coraje?

- esto es una locura Vlad...

- ciertamente... y no vendrá sin consecuencias

- ¿que quieres decir?

- que esto no se suponía que debía suceder y que los riesgos que correríamos serían enormes de seguir juntos...

- no se Vlad, no me siento preparada para tener un romance con nadie

- ¿a caso me ves en posibilidad de ser un noviecito?, solo quiero esto, besarte aquí y ahora, sentir tu cuerpo frío por la lluvia, ver como el gris de tus ojos parece el cielo, como tus besos son dulces y me hacen viajar... eres preciosa Helena...





No hay comentarios:

Publicar un comentario