domingo, 14 de febrero de 2010

Capítulo 2.- Inoportuno

Accedí a regañadientes... fuimos al parque de Saint Lenore, decidí sentarnos bajo un abedul.

- se lo que eres Helena Goethe

- ¿¡ que carajo!?

- tú eres hija de el honorable Logan Goethe, muerto en batalla en 1989 en Arcadia, ¿verdad?

- si... pero tú... ¿eres un loco, espía o algo así?

- no... nada de eso

- ¡ entonces explícame que demonios pretendes, nadie sabe lo de mi padre, para este maldito terruño solamente se trató de un ataque cardiaco!

- lo que ocurre bella, es que... bueno, yo lo sé porque...

- muy bien, mira, no me interesa en absoluto el porque, disculpa, me voy

Y raudamente partí hasta la disquería, me despedía la carrera y partí en mi moto por el tunel de Saint Michael a una velocidad prudente, y dos tipos comienzan a seguirme en sendas motocicletas, pero afortunadamente los perdí de vista.

A pesar de ser un ser inexplicablemente molesto, me llamó la atención... ¿por qué sabía de mi padre?, ¿a qué se refería con eso de se lo que eres? no lo entiendo... tenía su mirada plasmada en mi mente... teníamos algo en común.

Mañana sería mi cumpleaños y mi sentencia se cumpliría, servir para Stygma Corp. Estoy casi segura de que los hombres del túnel eran ratas de la corporación.

En la mañana me vino a buscar Nathan, me trajo una rosa azul. Mis favoritas, aunque siendo sincera no tenía ganas de celebrar mi cumpleaños, en realidad, no tenía sentido.

En la escuela fue igual, mis amigos me habían llevado un pastelillo y un par de obsequios. Mientras estaba con ellos, tuve que tragar mis anhelos.

después de buscar mi motocicleta, me encararon nuevamente en el túnel de Saint Michael, pero esta vez no se trataba de dos sino de cuatro agentes, intente esquivarlos, pero esta vez fueron mas rápidos y me dejaron acorralada.

- Goethe, Helena, por favor acompañenos

- ¿que es lo que quieren?

- acompañenos

-¿que hice?

Y uno de los soldados me apuntó con una AKA 47, así que no insistí.

Llegamos a la pirámide, se veía imponente y grotesca, entramos por un estrecho pasillo con pisos negros, uno de los agentes se identificó mediante la prueba de la retina. Me hicieron pasar por un detector de metales, (por ende, tuve que sacarme los piercing, de la ceja y la nariz). Entró una mujer rubia y me dijo que el príncipe Espartacus VI me esperaba en el aula magna. Seguí con ella, los pasillos posteriores tenían en las paredes retratos del príncipe, egocéntrico y narcisista.

Entonces entramos por un enorme portón y ahí estaba él con su actitud impávida en su trono de terciopelo magenta.

- ¡vaya, vaya, vaya, pero que sorpresa más grande!, Helena, que amable en haber venido

- debe ser una broma ¿verdad?

- muy bien, basta de sandeces, ya tienes la mayoría de edad, por tanto, pequeña, me perteneces. Por tanto, te asignaré a tu primera misión, con un agente experimentado

- ¡oooh voy a tener un infarto de la emoción! dije con evidente sarcasmo

- ¡más respeto con el príncipe mocosa!. Dijo la mujer rubia

Sin siquiera arquear las cejas continuó

- Alpha haz pasar a B, por favor

Y la mujer trajo con sigo a un hombre alto con un uniforme de cuero negro completo, con el logo de Stygma en el brazo izquierdo, traía atado el pelo con una cola de caballo

- Helena, el es uno de nuestros mejores agentes de elitè, B.

- ¡Tú! grité de la impresión

En efecto era Vlad... Bathory



viernes, 12 de febrero de 2010

Capítulo 1.- Empatía (Continuación)

... Mi padre era un agente de Stygma Corp, y lo mataron en Arcadia en el año 1989... cuando yo tenía dos años... Mi madre jamás recibió un pésame del príncipe.

- ¡Helena Geraldine Goethe, ¿se puede saber que paso con el jarrón de la abuela?!

- ¿Char no te dijo que fue su culpa?

- Helena, hija... sabes bien que tu hermana es un poco... exasperante, pero también entiende que es lo único que me queda... tu estás condenada a la voluntad de tu padre...

- No entiendo porque no fue su voluntad de que Charlotte siguiera su camino en Stygma Corp... serían las cosas diferentes...

- Por que Logan siempre supo que tu eras especial, tu eras su orgullo...

- ¡pero mamá...!

- me apena saber que el miércoles es tu cumpleaños... ¿quieres fiesta?

- No mamá, supongo que Nienor y los chicos me harán algo...

- Bueno hija, hay algo que quiero entregarte.

Y me llevó a su alcoba, allí sacó una caja lacada de color negro, en su interior habían un montón de cosas de papá, una foto de nosotros dos, un año antes de su misión a Arcadia, una enorme pluma negra, un ópalo y el collar de la corporación. Una pirámide de turmalina con un ojo grabado en medio, con un rubí.

- Hija, quiero que este medallón lo conserves tu... no se cuando te irán a llamar... Y me acunó como cuando era una bebé

Al otro día antes de clases Edward apareció junto a mi casillero, con sus ojos grandes y su cabello revuelto, le conferían aspecto de marsupial

- ¿Goethe, vas a ir a lo de mis padres esta tarde?

- si pero me... Y cuando voltee ya no estaba

Carmilla me atosigó toda la mañana con encontrar al "indicado" entre los amigos de Edward, estaba hasta pensando no ir, pero Nienor, mi mejor amiga desde el kinder, me convenció

- Quizás solo vallas con el fin de intercambiar música o solo por cumplir con Edward... no está tan mal conocer gente nueva

- Nienor Kardec, sabes a la perfección que a mi no me interesa conocer a nadie... mi vida esta bien así, además debo llevar mi motocicleta al taller...

- Son quince minutos, nada más.


Y lo logró, a la salida Carmilla me hizo bajar casi a la rastra, entonces fuimos a la disquería de los señores Burton, allí estaba Edward hablando animadamente con dos tipos altos, junto a ellos habían dos chicas una pelirroja y la otra castaña, entonces Edward se acercó a las recién llegadas.

- Hola chicas, les presentaré a mis amigos ¿Les parece?. Sonaba bastante entusiasmado

Nos presentó a un tipo de facciones cuadradas, cabello rubio ralo y actitud altiva, al cuál llamaba Samael, el otro tipo era Marduk (como el grupo musical), era un tipo con un aura muy oscura, su aspecto de lobo le daba un aire peligroso, no hablaba mucho.

Muriel era una muchacha de cabellos rojos, tenía una mirada inquisitiva de ojos grises, asía fervientemente del brazo a un tipo que no le prestaba mucha atención. Su rostro parecía que tuviera asco permanente. La otra chica era realmente bella, era pálida como nieve y el cabello negro hacía que su rostro se perfilara más, a ella le decían Vampiria pero la madre de Edward la llamo Marie.

- Helena, hay alguien más que quiero presentarte. Dijo Edward corriendo a la trastienda

de ahí salió un tipo alto, de contextura media, cabellos largos y negros, sus ojos amarillos no dejaban de mirarme y sinceramente me incomodaba bastante

- Helena ¿correcto?. Añadió tomandome la mano

- si... y ¿tu eres?

- Vlad Bathory, un placer. Y besó mi mano

Un tanto turbada la retiré y le dije en voz baja

- ¿quién dmonios eres?

- amigo de Edward, querida... ¿podemos hablar?

- Eso hacemos ¿no?... adelante ¿que quieres?

- ehm... ¿podemos hablar en un lugar aparte?

- ¿que pretendes?

- Solamente hablar







Capítulo 1.- Empatía

... Usualmente la gente desea que seamos lo uno o lo otro, pero lo claro es, que de nosotros depende ser lo que nos paresca.. .


- Helena, ¿me vas a acompañar a la biblioteca verdad?. Dijo Carmilla poniendo su mejor cara de suplica

- Bueno, bueno...

- Es que quiero pedir algo de Anne Rice, tal vez la hora de las brujas o algo así...

- Bueno, ya te he dicho que si... Le respondí muy de desgana ya que estaba concentrada en un ejercicio algebraico

- ¿Oye... sabías que Edward tiene amigos nuevos?

- ¿Ed tiene amigos?

- Si dijo que mañana en la tarde iba a presentárnoslo en la tienda de discos de sus padres

- Me parece bien...

Después de acompañar a Carmilla a la biblioteca, siguió hablando del tema...

- No sería mala idea si me acompañas, digo, tal vez puedes encontrar al indicado... Añadió en un tono lascivo

- No me interesa... además tu sabes que mi novio es Nathan... y no lo cambiaría por nada...

- aww que amor, en serio Helena a veces me das ganas de vomitar, ¿no me digas que estas con el por su "talento musical"?

- No, no estoy con él por esa razón, es... por muchas razones más, pero no viene al caso... si iré será solo por Edward, no me interesa flirtear...

Nos despedimos en el puente y yo seguí rumbo a casa, la verdad es que a veces Carmilla es un poco vana... pero de todos modos es mi amiga y la quiero.

Llegué a casa y por suerte no había nadie, entonces me senté en mi bergièrre favorito, y puse Moonspell a un volumen en el cuál ni mis ideas eran audibles, luego llegó Astaroth mi gato, se acercó a mi brazo izquierdo y lamió mis dedos

A veces pienso que debería ser un gato, así me ahorraría el tener que ir a la escuela, dar explicaciones o pedir permisos para salir y solo sería comer y dormir, el sentido de mi vida.

Entonces se oyó el estruendo de cristal roto, entonces tomé mi manopla del bolso y fui al vestíbulo, y ahí estaba mi molesta hermana mayor, Charlotte que, en efecto, había roto el jarrón de la abuela Grace.

- Mamá va a matarte...

- En teoría querida hermanita, fue tu culpa

- ¿¡mi culpa dices!?, pero si tu fuiste la que rompió el jarrón

- si, pero era TÚ música la que estaba a un sonido infernal... y perturbó por completo mi temple zen

- temple zen... voy a enseñarte que es un ojo zen... dije y luego me dirigí a mi alcoba

Uno de mis juegos favoritos es mimetizarme con la oscuridad de mi cuarto, hacerme una con el silencio... desde la ventana de mi pieza tengo una panorámica interesante de la ciudad, a excepción de la enorme pirámide negra que se impone por el oeste. Esa pirámide pertenece a Stygma Corp, ellos son unos bastardos que prestan servicio de Elite para la nación, por tanto, les contaré son los malditos asesinos de mi padre...