Accedí a regañadientes... fuimos al parque de Saint Lenore, decidí sentarnos bajo un abedul.
- se lo que eres Helena Goethe
- ¿¡ que carajo!?
- tú eres hija de el honorable Logan Goethe, muerto en batalla en 1989 en Arcadia, ¿verdad?
- si... pero tú... ¿eres un loco, espía o algo así?
- no... nada de eso
- ¡ entonces explícame que demonios pretendes, nadie sabe lo de mi padre, para este maldito terruño solamente se trató de un ataque cardiaco!
- lo que ocurre bella, es que... bueno, yo lo sé porque...
- muy bien, mira, no me interesa en absoluto el porque, disculpa, me voy
Y raudamente partí hasta la disquería, me despedía la carrera y partí en mi moto por el tunel de Saint Michael a una velocidad prudente, y dos tipos comienzan a seguirme en sendas motocicletas, pero afortunadamente los perdí de vista.
A pesar de ser un ser inexplicablemente molesto, me llamó la atención... ¿por qué sabía de mi padre?, ¿a qué se refería con eso de se lo que eres? no lo entiendo... tenía su mirada plasmada en mi mente... teníamos algo en común.
Mañana sería mi cumpleaños y mi sentencia se cumpliría, servir para Stygma Corp. Estoy casi segura de que los hombres del túnel eran ratas de la corporación.
En la mañana me vino a buscar Nathan, me trajo una rosa azul. Mis favoritas, aunque siendo sincera no tenía ganas de celebrar mi cumpleaños, en realidad, no tenía sentido.
En la escuela fue igual, mis amigos me habían llevado un pastelillo y un par de obsequios. Mientras estaba con ellos, tuve que tragar mis anhelos.
después de buscar mi motocicleta, me encararon nuevamente en el túnel de Saint Michael, pero esta vez no se trataba de dos sino de cuatro agentes, intente esquivarlos, pero esta vez fueron mas rápidos y me dejaron acorralada.
- Goethe, Helena, por favor acompañenos
- ¿que es lo que quieren?
- acompañenos
-¿que hice?
Y uno de los soldados me apuntó con una AKA 47, así que no insistí.
Llegamos a la pirámide, se veía imponente y grotesca, entramos por un estrecho pasillo con pisos negros, uno de los agentes se identificó mediante la prueba de la retina. Me hicieron pasar por un detector de metales, (por ende, tuve que sacarme los piercing, de la ceja y la nariz). Entró una mujer rubia y me dijo que el príncipe Espartacus VI me esperaba en el aula magna. Seguí con ella, los pasillos posteriores tenían en las paredes retratos del príncipe, egocéntrico y narcisista.
Entonces entramos por un enorme portón y ahí estaba él con su actitud impávida en su trono de terciopelo magenta.
- ¡vaya, vaya, vaya, pero que sorpresa más grande!, Helena, que amable en haber venido
- debe ser una broma ¿verdad?
- muy bien, basta de sandeces, ya tienes la mayoría de edad, por tanto, pequeña, me perteneces. Por tanto, te asignaré a tu primera misión, con un agente experimentado
- ¡oooh voy a tener un infarto de la emoción! dije con evidente sarcasmo
- ¡más respeto con el príncipe mocosa!. Dijo la mujer rubia
Sin siquiera arquear las cejas continuó
- Alpha haz pasar a B, por favor
Y la mujer trajo con sigo a un hombre alto con un uniforme de cuero negro completo, con el logo de Stygma en el brazo izquierdo, traía atado el pelo con una cola de caballo
- Helena, el es uno de nuestros mejores agentes de elitè, B.
- ¡Tú! grité de la impresión
En efecto era Vlad... Bathory
- se lo que eres Helena Goethe
- ¿¡ que carajo!?
- tú eres hija de el honorable Logan Goethe, muerto en batalla en 1989 en Arcadia, ¿verdad?
- si... pero tú... ¿eres un loco, espía o algo así?
- no... nada de eso
- ¡ entonces explícame que demonios pretendes, nadie sabe lo de mi padre, para este maldito terruño solamente se trató de un ataque cardiaco!
- lo que ocurre bella, es que... bueno, yo lo sé porque...
- muy bien, mira, no me interesa en absoluto el porque, disculpa, me voy
Y raudamente partí hasta la disquería, me despedía la carrera y partí en mi moto por el tunel de Saint Michael a una velocidad prudente, y dos tipos comienzan a seguirme en sendas motocicletas, pero afortunadamente los perdí de vista.
A pesar de ser un ser inexplicablemente molesto, me llamó la atención... ¿por qué sabía de mi padre?, ¿a qué se refería con eso de se lo que eres? no lo entiendo... tenía su mirada plasmada en mi mente... teníamos algo en común.
Mañana sería mi cumpleaños y mi sentencia se cumpliría, servir para Stygma Corp. Estoy casi segura de que los hombres del túnel eran ratas de la corporación.
En la mañana me vino a buscar Nathan, me trajo una rosa azul. Mis favoritas, aunque siendo sincera no tenía ganas de celebrar mi cumpleaños, en realidad, no tenía sentido.
En la escuela fue igual, mis amigos me habían llevado un pastelillo y un par de obsequios. Mientras estaba con ellos, tuve que tragar mis anhelos.
después de buscar mi motocicleta, me encararon nuevamente en el túnel de Saint Michael, pero esta vez no se trataba de dos sino de cuatro agentes, intente esquivarlos, pero esta vez fueron mas rápidos y me dejaron acorralada.
- Goethe, Helena, por favor acompañenos
- ¿que es lo que quieren?
- acompañenos
-¿que hice?
Y uno de los soldados me apuntó con una AKA 47, así que no insistí.
Llegamos a la pirámide, se veía imponente y grotesca, entramos por un estrecho pasillo con pisos negros, uno de los agentes se identificó mediante la prueba de la retina. Me hicieron pasar por un detector de metales, (por ende, tuve que sacarme los piercing, de la ceja y la nariz). Entró una mujer rubia y me dijo que el príncipe Espartacus VI me esperaba en el aula magna. Seguí con ella, los pasillos posteriores tenían en las paredes retratos del príncipe, egocéntrico y narcisista.
Entonces entramos por un enorme portón y ahí estaba él con su actitud impávida en su trono de terciopelo magenta.
- ¡vaya, vaya, vaya, pero que sorpresa más grande!, Helena, que amable en haber venido
- debe ser una broma ¿verdad?
- muy bien, basta de sandeces, ya tienes la mayoría de edad, por tanto, pequeña, me perteneces. Por tanto, te asignaré a tu primera misión, con un agente experimentado
- ¡oooh voy a tener un infarto de la emoción! dije con evidente sarcasmo
- ¡más respeto con el príncipe mocosa!. Dijo la mujer rubia
Sin siquiera arquear las cejas continuó
- Alpha haz pasar a B, por favor
Y la mujer trajo con sigo a un hombre alto con un uniforme de cuero negro completo, con el logo de Stygma en el brazo izquierdo, traía atado el pelo con una cola de caballo
- Helena, el es uno de nuestros mejores agentes de elitè, B.
- ¡Tú! grité de la impresión
En efecto era Vlad... Bathory