tuvimos que caminar como 30 minutos entre viñedos hasta vislumbrar el hostal, y apareció un jeep
- Guten Morgen, gnädige Frau, Herr! Añadió afable el chofer del Jeep. Un tipo Alto, gordo de rostro rosado y un tupido bigote de morsa
- Guten Morgen herr, nos dirigimos al hostal.
- Wenn! yo soy der Besitzer, el señor Schnidder, suban muchachos. No estaba enterado de su arribo
- el vuelo se adelantó así que aquí estamos. Añadí
Llegamos a la recepción y estaba la Señora Schnidder, una mujer alta y delgada con una permanente cara de pena... Nos dieron a habitación 21, reservada al matrimonio Klinsmann...
Al llegar allá evidentemente era una suite matrimonial, la cama tenia un surtido de rosas rojas, champagne frío esperando al costado entonces Vlad me miró
- Quizás podríamos aprovechar la ocación y la atmósfera
- ¡eres un cerdo asqueroso Vlad, se profesional!... yo dormiré en el sofá, si quieres ocupa la cama...
- ¡Por ningún motivo permitiré que duermas incomoda en aquel sofá, tu duermes en la cama conmigo y se acabó!
Al final terminó en el sofá... y yo en la cama. Cerré la puerta y dormí unas horitas para recobrar el sueño perdido, ya que llegamos a las 6.45 AM
Al despertar estaba ese bribón repugnante a mi lado!
- ¡¿Queee, en que momento tu?!
- te oí gemir y murmurar entre sueños, así que vine a ver y me abrazaste
- ¡Jamas haría eso! Y me abalancé sobre él
- Helena querida, si puedo decirte algo... adoro como luces esa camiseta, puedo ver tus senos en todo su esplendor
Y lo golpee en la naríz... el sonreía mientras limpiaba su sangre, entonces entré a la ducha mientras pensaba en lo que estaba haciendo, no se a que me enfrentó, no se si moriré... solo vivo, respiro y pienso que esto es por mi padre...
martes, 29 de marzo de 2011
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