... Mi padre era un agente de Stygma Corp, y lo mataron en Arcadia en el año 1989... cuando yo tenía dos años... Mi madre jamás recibió un pésame del príncipe.
- ¡Helena Geraldine Goethe, ¿se puede saber que paso con el jarrón de la abuela?!
- ¿Char no te dijo que fue su culpa?
- Helena, hija... sabes bien que tu hermana es un poco... exasperante, pero también entiende que es lo único que me queda... tu estás condenada a la voluntad de tu padre...
- No entiendo porque no fue su voluntad de que Charlotte siguiera su camino en Stygma Corp... serían las cosas diferentes...
- Por que Logan siempre supo que tu eras especial, tu eras su orgullo...
- ¡pero mamá...!
- me apena saber que el miércoles es tu cumpleaños... ¿quieres fiesta?
- No mamá, supongo que Nienor y los chicos me harán algo...
- Bueno hija, hay algo que quiero entregarte.
Y me llevó a su alcoba, allí sacó una caja lacada de color negro, en su interior habían un montón de cosas de papá, una foto de nosotros dos, un año antes de su misión a Arcadia, una enorme pluma negra, un ópalo y el collar de la corporación. Una pirámide de turmalina con un ojo grabado en medio, con un rubí.
- Hija, quiero que este medallón lo conserves tu... no se cuando te irán a llamar... Y me acunó como cuando era una bebé
Al otro día antes de clases Edward apareció junto a mi casillero, con sus ojos grandes y su cabello revuelto, le conferían aspecto de marsupial
- ¿Goethe, vas a ir a lo de mis padres esta tarde?
- si pero me... Y cuando voltee ya no estaba
Carmilla me atosigó toda la mañana con encontrar al "indicado" entre los amigos de Edward, estaba hasta pensando no ir, pero Nienor, mi mejor amiga desde el kinder, me convenció
- Quizás solo vallas con el fin de intercambiar música o solo por cumplir con Edward... no está tan mal conocer gente nueva
- Nienor Kardec, sabes a la perfección que a mi no me interesa conocer a nadie... mi vida esta bien así, además debo llevar mi motocicleta al taller...
- Son quince minutos, nada más.
Y lo logró, a la salida Carmilla me hizo bajar casi a la rastra, entonces fuimos a la disquería de los señores Burton, allí estaba Edward hablando animadamente con dos tipos altos, junto a ellos habían dos chicas una pelirroja y la otra castaña, entonces Edward se acercó a las recién llegadas.
- Hola chicas, les presentaré a mis amigos ¿Les parece?. Sonaba bastante entusiasmado
Nos presentó a un tipo de facciones cuadradas, cabello rubio ralo y actitud altiva, al cuál llamaba Samael, el otro tipo era Marduk (como el grupo musical), era un tipo con un aura muy oscura, su aspecto de lobo le daba un aire peligroso, no hablaba mucho.
Muriel era una muchacha de cabellos rojos, tenía una mirada inquisitiva de ojos grises, asía fervientemente del brazo a un tipo que no le prestaba mucha atención. Su rostro parecía que tuviera asco permanente. La otra chica era realmente bella, era pálida como nieve y el cabello negro hacía que su rostro se perfilara más, a ella le decían Vampiria pero la madre de Edward la llamo Marie.
- Helena, hay alguien más que quiero presentarte. Dijo Edward corriendo a la trastienda
de ahí salió un tipo alto, de contextura media, cabellos largos y negros, sus ojos amarillos no dejaban de mirarme y sinceramente me incomodaba bastante
- Helena ¿correcto?. Añadió tomandome la mano
- si... y ¿tu eres?
- Vlad Bathory, un placer. Y besó mi mano
Un tanto turbada la retiré y le dije en voz baja
- ¿quién dmonios eres?
- amigo de Edward, querida... ¿podemos hablar?
- Eso hacemos ¿no?... adelante ¿que quieres?
- ehm... ¿podemos hablar en un lugar aparte?
- ¿que pretendes?
- Solamente hablar
viernes, 12 de febrero de 2010
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